Acaban de concluir las últimas elecciones presidenciales en Estados Unidos. En muchos casos fueron también parciales, por estados, condados y municipios, así como del Congreso y del Senado. Se acaba de elegir al presidente número 45 de esta nación y asombrosamente obtuvo la victoria un individuo que se había ganado varios calificativos, por su actitud arrogante y despiadada en contra a lo razonable. El apocalíptico multibillonario Donald Trump, le ganó a la abogada ex Primera Dama y ex Secretaria de Estado, Hillary Clinton, que con todos sus defectos y acusaciones de última hora que por cierto, incluyendo las ambivalencias de Jefe de FBI, mucho la perjudicaron, era menos mala que el susodicho.
Esto ya no es noticia pues el país casi completo se mantuvo viendo la televisión hasta la madrugada de hoy esperando los resultados electoreros. Inclusive en Cuba, al analista político y periodista Taladrid, mantuvo en ascuas con sus análisis permanentes por la televisión el sunto etectyorero de Estadios unidfos, tan importante para el pueblo cubano. A las 2:50 de hoy el magnate toma el micrófono y anuncia su victoria, ya la Clinton le había llamado por teléfono reconociendo ese triunfo.
Florida, un estado clave en estas y otras elecciones le da la victoria a Trump y le otorga 29 votos electorales, también los casi seguros estados de Clinton, le fallan a esta mujer, Carolina del Norte con 18 votos y Ohio con 15, sumando 52 notos electorales, que le ayudan a llegar a la cifra de 289 al ganador. De haberse invertido estos resultados, la Clinton hubiera sobre pasado los 270 que necesitaba para ganar. Bueno este puede ser solo un ejemplo de lo que sucedió y lo que pudo haber sucedido. Pero el cuento se acabó y el final es que tenemos de presidente a un insólito personaje que ya no es leyenda sino triste realidad.
Solo 1.4 % le llevó de ventaja Trump a Clinton. Distinto hubiera sido si la diferencia no hubiera llegado al uno por ciento que obligaría a reconteo de los votos nacionalmente. Un caos.
Este señor ha proclamado y prometido tantas cosas para hacer el mal, que si lo esperamos que así fuere, el país caería en una catástrofe y tener a un tipo de esa calaña, con el dedo encima, listo para apretar el botón rojo para una guerra nuclear en uno de sus arrebatos, es una pesadilla latente y tremenda también de mucha importancia. Piénsenlo bien.
Pero confiando en que la sucia tradición americana de que los politiqueros, incluyendo al presidente, prometan y prometan muchas cosas y luego cumplan poco de lo antes dicho, nos brinda al menos la esperanza, del lobo un pelo, de que este apocalíptico personaje, haga lo mismo y no cumpla, ni lo del muro, ni las deportaciones y lo de cortar las relaciones industriales y comerciales con el mundo exterior, incluyendo al coloso asiático, la República Popular China, eliminar el plan de salud, y otras cosas más, etc…etc…
Además siguen los miembros de la Pandilla del Mal, ejerciendo sus posiciones, Diaz Balart, Ros, Menéndez, Curbelo y Rubio, cinco jinetes del apocalípsis anticubano.
Demás estarían otros comentarios sobre el malestar de la mitad del pueblo americano y muchas otras partes de mundo, pues esto es un hecho real, como dicen los yanquis (it´t a fact) y ya está.
Opiniones sobre causas y efectos ya sobran en la apreciación de los indignados y los que sienten dolor y hasta aversión contra estos resultados de anoche.
“Estoy en shock todavía…”, “No lo puedo creer…”, “Es imposible que esto ocurriera ayer…”, “Estados Unidos va al abismo…” y hasta “¿Cómo es posible que más de la mitad de los americanos sean tan estúpidos…?” Estas y muchas otras expresiones nos llegan de familiares y amigos sobre lo de ayer. Pero ya no tiene remedio. El lamento es un derecho pero nunca una solución.
Por la parte de la Cámara Baja y el Senado, también ganaron los republicanos., este último con solo uno de diferencia, pero también este Senado es republicano en mayoría, que lo hace ese uno solitario. Así que esto facilitará un mando casi dictatorial del nuevo presidente de Estados Unidos, que precisamente tanto le agrada hacer este señor. El tipo cuanta con todo a su favor, menos con la mitad de pueblo.
Les habló “Desde Miami”, Roberto Solís.