Traducido desde el más allá por Max Lesnik
En Ecuador los banqueros tienen fama de marañeros y tramposos. El más famoso de ellos es uno de apellido Isaías. Un hombre de muchos millones que hizo su fortuna junto a un hermano suyo haciendo marañas financieras , que andan por acá por Miami los dos prófugos de la justicia de su país.
Pero en Ecuador hay otros muchos banqueros del estilo y corte de los hermanos Isaías, entre ellos uno de apellido Lasso que acaba de perder las elecciones presidenciales ayer domingo frente al candidato Lenin Moreno del Partido «Alianza País” que ha gobernado esa hermana nación sudamericana por diez años bajo la jefatura del Presidente saliente Rafael Correa.
Pero ahora resulta que el banquero tramposo devenido en candidato presidencial de la poderosa oligarquía ecuatoriana anda gritando ¡Fraude! denunciando que le robaron las elecciones con trampa y que no fue Lenin Moreno el que ganó, sino que él fue el triunfador. Habrá que contar de nuevo todos los votos uno a uno para complacer al protestante que patalea su derrota, amenazando con revueltas si no le entregan la presidencia de su país.
De acuerdo a los resultados de la Junta Electoral ecuatoriana el vencedor de la contienda presidencial Lenin Moreno aventaja a Lasso el banquero perdedor por poco mas de un uno por ciento de los votos emitidos en las elecciones presidenciales de ayer domingo.
Y aquí viene la pregunta obligada de cajón. ¿Si el gobierno hizo fraude como es entonces que el ganador Lenin Moreno le lleva apenas un uno por ciento de los votos al banquero Lasso de acuerdo lo que dice la Junta Electoral?
Si se hace fraude se hace en grande y no en chiquito para que no haya duda de quién fue el seguro triunfador. Sería como asaltar un Banco a mano armada y robarse cincuenta pesos en vez de llevarse millón. Es que para comer pescado y decir mentiras hay que hacerlo con mucho cuidado, por las espinas que se pueden clavar en la garganta.
¡Fraude! Grita y patalea en banquero tramposo que con todos sus millones y prensa comprada se ha quedado con la ganas de ser Presidente de Ecuador. Esta vez les volvió a tocar perder. Que siga adelante la Revolución ciudadana del Presidente Correa para el bien de América y del Ecuador.
Y hasta la próxima entrega de El Duende que con mi gallo me voy cantando a mi tumba fría. Bambarambay.
