
A eso se une el fracasado “Golpe de Estado” en Venezuela fraguado por Washington con la complicidad manifiesta del Presidente colombiano Iván Duque y otros tantos gobernantes de naciones supeditadas al mandato del imperio del norte en su empeño por resucitar la negra historia de invasiones de “Marines” a América Latina contra los gobiernos nacionales que defendieran la soberanía y la dignidad de sus pueblos.
No lograron que se produjera la traición de las Fuerzas Armadas Bolivarianas como no pudieron “invadir” Venezuela con la supuesta “Ayuda humanitaria” por las fronteras brasileras y colombianas apoyadas por “Guarimberos” y violentos maleantes contratados por dinero de la extrema derecha venezolana disfrazados de pacíficos defensores de la democracia y la libertad.
El plan maestro tomado del libreto de la también fallida “invasión” en Cuba de Playa Girón en 1961. Tomado en la frontera con Colombia un pedazo del territorio venezolano, el “Presidente” “Juan Nadie” reclamaría allí a la OEA ayuda militar extranjera para que una coalición de ejércitos de los países conjurados sirviera de ropaje colectivo a las fuerzas invasoras norteamericanas que en nombre de la libertad y los derechos humanos, arrasando con bombas primero y con la fuerza militar de la nación más poderosa del mundo después, tomarían posesión de Venezuela, con su oro y su petróleo como botín de guerra, en una operación devastadora con miles de muertos, civiles inocentes, como la que se llevó a cabo en Irak bajo el pretexto de unas armas de “destrucción masiva” que jamás existieron en el arsenal militar de Saddam Husein.
Lo que ocurrió en realidad en Venezuela el pasado 23 de febrero fue una derrota para Estados Unidos como la de Playa Girón en Cuba, en abril de 1961.
¡Pero cuidado! Que el Presidente Trump- en su laberinto- como un tigre herido en su orgullo, regresa a Washington encontrando su retaguardia política envuelta en el escándalo, sin poder apagar las llamas con una victoria de política exterior con un acuerdo efectivo con el gobernante comunista coreano sobre su desarme nuclear.
¡Cuidado! Que ahí está ahora el peligro para Venezuela.
Les habló para Réplica de Radio-Miami, su director Max Lesnik.











Un comentario
Muy buen comentario.