EL MUNDO VOLVERÁ A VOTAR A FAVOR DE CUBA EN LA ONU
Cuba no es una amenaza, el bloqueo sí
Editorial de Radio Miami Today
El próximo 28 de octubre, según el calendario anunciado para el debate en Naciones Unidas, el mundo volverá a pronunciarse sobre una de las controversias más prolongadas de las relaciones internacionales contemporáneas: el bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos a Cuba.
La Asamblea General de las Naciones Unidas será nuevamente el escenario donde los representantes de numerosos países expresarán sus posiciones ante una política que durante más de seis décadas ha marcado las relaciones entre Washington y La Habana.
Todo apunta a que se repetirá el amplio respaldo internacional que históricamente ha recibido la resolución cubana que reclama el levantamiento de las sanciones estadounidenses.
Sin embargo, más allá de los votos, de las declaraciones diplomáticas y de las diferencias ideológicas, existe una realidad que debería situarse en el centro de cualquier discusión: el bienestar de los más de diez millones de seres humanos que viven en Cuba.
Cuba no es una amenaza, el bloqueo sí
Esta frase, convertida en consigna de una campaña internacional, resume la posición de quienes consideran que el aislamiento económico no constituye una solución a las diferencias políticas entre dos países vecinos.
Cuba ha hecho en la propia ONU una declaración de principios contundente:
«No es preocupación por el pueblo cubano. Es hostilidad contra Cuba. No es defensa de derechos. Es injerencia política. No es información. Es una operación política para desacreditar a Cuba».
Estas palabras reflejan convicción firme y muestran una interpretación crítica de la política estadounidense hacia la isla y plantean una pregunta que merece una reflexión profunda:
¿Hasta cuándo una política de presión económica prolongada va a ATENTAR contra el bienestar de la población cubana limitando la vida y sus oportunidades de desarrollo?
Los defensores de las sanciones sostienen que estas constituyen instrumentos de presión para promover transformaciones políticas y el respeto de los derechos humanos. Pero cuento. Esos «argumentos» son una estafa política e hipócrita
Muchísimas en el mundo consideran que las consecuencias del bloqueo recaen principalmente sobre la población y dificultan precisamente las condiciones necesarias para el desarrollo de la sociedad cubana.

Ernesto Soberón Guzmán, representante permanente de Cuba ante las Naciones Unidas, ha defendido la posición de su país frente a las políticas de máxima presión de Washington.
En una de las declaraciones difundidas con motivo del próximo debate, expresó:
«Cuba está aquí, no allí. Los representantes del pueblo cubano están aquí, no con ellos. Y la inmensa mayoría de la ONU está con nosotros, como volverá a estarlo una vez más los días 27 y 28 de octubre».
Sus palabras transmiten la confianza de la diplomacia cubana en el respaldo que tradicionalmente ha obtenido en la Asamblea General durante más de 67 años.
Por su parte la Embajadora de Cuba en Washington ratificaba en X la intervención de Soberón a nombre de Cuba.
La historia ha demostrado que Washington y La Habana pueden conversar y alcanzar acuerdos aun cuando sus sistemas políticos y sus posiciones internacionales sean diferentes.
El acercamiento diplomático impulsado por los presidentes Barack Obama y Raúl Castro constituye un antecedente importante.
Es necesario que el comercio, los intercambios académicos, la cooperación sanitaria y las relaciones entre familias entre Cuba y USA contribuyan a construir puentes de Paz y cooperación entre ambas naciones.
Estados Unidos y Cuba están separados por apenas 90 millas de mar en su punto más cercano, pero sus pueblos mantienen vínculos históricos, familiares y culturales mucho más profundos que cualquier diferencia entre sus gobiernos.
Lo que realmente estará en juego en la ONU
Cuando los representantes de los Estados miembros levanten sus manos o registren sus votos en Naciones Unidas, estarán expresando sus posiciones sobre una política concreta, insólito
Pero detrás de esa votación existen millones de historias humanas.
Están los ancianos que necesitan medicamentos, los niños que requieren alimentación adecuada, las familias que esperan reunirse y los jóvenes que desean oportunidades para trabajar, estudiar y vivir dignamente.
También están los cubanos residentes en Estados Unidos que aspiran a mantener relaciones normales con sus familiares y con su país de origen.
La política exterior no debería perder de vista esas realidades.
La soberanía de los Estados, la protección de los derechos humanos y la búsqueda del bienestar colectivo deben encontrar espacios de convivencia dentro del derecho internacional.
La verdadera victoria será la paz
Todo parece indicar que Cuba recibirá nuevamente un respaldo mayoritario en Naciones Unidas.
Pero la verdadera victoria no debería medirse únicamente por el número de votos favorables a una resolución.
La victoria llegará cuando los gobiernos de Estados Unidos y Cuba encuentren caminos duraderos de entendimiento; cuando el intercambio sustituya al aislamiento y cuando las familias cubanas puedan mirar hacia el futuro sin que las tensiones entre ambos países condicionen permanentemente sus vidas.
La paz no exige que todos pensemos igual. Exige algo más importante: comprender que nuestras diferencias no deben impedirnos convivir.
Desde Radio Miami Today defendemos la necesidad de tender puentes de diálogo, respeto y cooperación entre ambos pueblos.
La historia de las relaciones cubano-estadounidenses todavía tiene capítulos importantes por escribir.
Y sería deseable que las próximas generaciones pudieran recordar esta época no solamente por sus sanciones, enfrentamientos y discursos, sino también por la capacidad de sus protagonistas para encontrar soluciones.
El mundo volverá a pronunciarse en la ONU. Pero el desafío más importante será transformar ese respaldo diplomático en oportunidades reales de entendimiento, desarrollo y bienestar humano.
Radio Miami Today — Miami, Florida
Edición asistida por inteligencia artificial.
