Traducido desde el mas alla por Max Lesnik
Es cosa bien sabida que con el auge de la Internet y la proliferación de páginas Web con tantas informaciones periodísticas, los diarios impresos en papel atraviesan por una profunda crisis económica que amenazan con su existencia.
No escapa a esa situación el diario Miami Herald tanto en su edición en inglés como la que se imprime en español. Me dicen que en las altas esferas de la compañía McClatchy propietaria de ambos periódicos se están rompiendo la cabeza en busca de soluciones para tan grave problema, que es de vida o muerte para ellos.
Los más drásticos han sugerido vender a otra empresa el Miami Herald en Español. Se pensó en el Grupo PRISA de España, dueño de El País de Madrid, pero el intento no se materializó porque los de PRISA no tenian prisa ni mordieron el anzuelo, al enterarse de la bajada en picada de la circulación del diario miamense en español y como consecuencia de ello, la merma considerable de los anuncios publicitarios de esa publicación. En fin que no se dio la operación que habría sido la mejor solución.
Ahora andan dándole vuelta a otros planes. Uno de ellos es imitar lo que hizo su viejo competidor el “Diario Las Américas” ,que redujo su nómina de periodistas a la mínima expresión, bajo aún más las páginas del periódico y tomó la medida radical de salir a la calle con solo tres ediciones impresas a la semana, martes, jueves y sábado ahorrando así unos cuantos miles de dólares en tinta, papel y gastos en circulación.
Hay por supuesto quienes en la dirección de El Herald en Español se oponen a esa solución, puesto que según ellos, lejos de resolver el problema, lo van a empeorar porque bajará aún más la circulación y como consecuencia habria que rebajar el precio de los anuncios publicitarios,cayendo en una espiral en picada, que al final sería la muerte definitiva de la tan controvertida publicación, que abiertamente se proclama como el vocero de la oposición política cubana “made in Miami”.
Una cosa es más que cierta. El Miami Herald atraviesa por una crisis terminal. O venden el diario en español al mejor postor, o van a un plan de austeridad saliendo a la calle solamente tres veces a la semana como mal menor .
Cuando al Duende le contaron todo esto me vino a la mente aquellas coplas del poeta Jorge Manrique a la muerte de su padre:
Recuerde el alma dormida,
avive el seso y despierte
contemplando
cómo se pasa la vida,
cómo se viene la muerte
tan callando,
cuán presto se va el placer,
cómo, después de acordado,
da dolor;
cómo, a nuestro parecer,
cualquiera tiempo pasado
fue mejor.
Y hasta mañana miércoles amigos de El Duende que con mi gallo me voy cantando a mi tumba fría, Bambarambay.











