El lugar de los relevos.

    Revisando la historia en algunos aspectos en Estados Unidos,  comprobamos una vez más que la carrera de relevos en la mayoría de los concursos que se escenifican en esta nación los ganan casi siempre los mejores y en nuestro caso de hoy se trata una contienda de entre los peores. En otras palabras son los primeros entre  los más malos.

Hace  mucho que las encuestas y los estudios académicos y demográficos  de los politólogos, muestran a Miami como un lugar muy malo tomando en cuenta medio centenar de ciudades con volúmenes semejables en cuanto a índices de violencia, desempleo, disfrute gastronómico y de ocio, costo de la vida, en fin estos indicadores son superados en todo lo malo que se pueda adjudicar, en toda la nación, por nuestro gueto sur floridano.

Se pudiera decir que Miami es el relevo de otros lugares que antes ocupaban los primeros sitios. Pero qué decir de sus personajes / líderes  más importantes en esta farandulera política local. Aquí han figurado algunos que han ocupado cintillos nacionales, por algún tiempo y han decaído en su popularidad tan rápido que emula  su ascenso anterior.

Entre todos tenemos a los “súper líderes” americano –  cubanos. Hubo entre todos algunos que se destacaron más que otros, pero siempre en la carrera macabra contra su nación de origen, Cuba, y sus habitantes, los cubanos, tanto de uno como de otro lado del mar.

Lincoln Díaz Balart, fue un ejemplo de todo lo malo que puede ser un ente humano. Su daño al pueblo cubano aún mantiene sus record nadie lo ha superado, aunque sí se le  ha relevado.

Hay un tipejo local que se ha convertido en “casi” una figura nacional, en cuanto el anti cubanismo más arraigado en las venas. El actual senador federal Marco Rubio, que inclusive trató de lucir presidenciable y le fallaron sus acólitos, los floridanos.

Este sujeto ha sustituido a Lincoln, se ha lanzado contra los cubanos, principalmente los de la isla, con todo su armamento. Cada día y cada minuto de su existencia lo dedica al menos a pensar cómo hacer más daño. Elucubra ideas y trata de hacerlas realidad contra sus coterráneos, buscando que cada vez pasen más dificultades y provoque una explosión social, la cual disfrutaría a 300 kilómetros de distancia, en sus  soleadas tierras miamenses.

Este ejemplar de la fauna anti todo lo cubano, inclusive lo lleva a criticar y luchar porque no se siga usando el Acta de Ajuste Cubano,  para beneficiar a todos los que desertan de su tierra buscando el “sueño (pesadilla) americano”, por encima del resto de los emigrantes ilegales de todo el orbe.  Pero no lo hace porque esta criminal vía de recibo de ilegales isleños, siga provocando muertes, como recientemente ocurrió con una veintena de criollos que se los tragó el mar sin dejar rastros. No hay cifra exacta de los que se encuetaran en el fondo del Estrecho de la florida, invitados por esta nación a perecer en ese intento, pero debes ser muchos miles.

No, no son estas las razones de Marco, las que esgrime son las malditas económicas, para ahorrarle algunos fondos  a los contribuyentes, que se les dedica por decenas de millones para acoger con los brazos y los bolsillos abiertos, a los que llegan y pisan la tierra prometida, desde las costas cubanas y poder seguirlos usando como la calculadora y asquerosa propaganda fascistoide de la cual éste individuo pretende ser su principal director. Por lo tanto la muerte de sus coterraneos no es razón para sus manipulaciones.

Lincoln Díaz Balart, se está quedando chiquito ante este senador ultra derechista y “tipartidista”, que las inventa en el aire todos los días con tal de hacer sufrir al pueblo cubano cada vez más. Para esto quedará en la historia, como lo fue su antecesor congresista.

Les habló, “Desde Miami”, Roberto Solís

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