Dr. Juan Guiteras Gener
RUBIO, EL CULLOM MODERNO
Salvador Capote
¿Cómo respondió el Dr. Juan Guiteras Gener a las acusaciones del senador Cullom, presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado de Estados Unidos?
-El Dr. Juan Guiteras (1852-1925) uno de los médicos más prominentes en la historia de la medicina en Cuba, hombre honesto y sabio, en numerosas oportunidades defendió la verdad de Cuba frente a las calumnias de funcionarios norteamericanos.
Uno de los pretextos con los que se invocaba la anexión, era una supuesta incapacidad de los cubanos para mantener las condiciones sanitarias en la Isla. Con este fin, el senador Cullom hacía llegar al presidente de los Estados Unidos informaciones alarmistas sobre supuestos brotes epidémicos en Cuba. El Dr. Juan Guiteras no solo desmintió las acusaciones sino que expuso los errores metodológicos de la salubridad en el Sur de los Estados Unidos. “Intereses monetarios en su país –escribió el Dr. Guiteras- obran constantemente contra nosotros.” […] “…Esta es la razón por la cual el Sur de su país ha tenido la fiebre dos veces contra una nosotros. El Herald y los informantes del Senador Cullom no permitirán que el Sur conozca que si tenemos fiebre amarilla hoy es simplemente porque un caso ha surgido entre nosotros de repente; y que si mañana detenemos la enfermedad será porque hemos aniquilado todos los mosquitos infectados.”
El tiempo demostraría que la tesis del Dr. Guiteras de eliminar el vector, acorde con los descubrimientos de Finlay, era la correcta.
Años más tarde, cuando el Dr. Guiteras fungía como Secretario de Sanidad y Beneficencia (1921-22) tuvo varios enfrentamientos con el general Enoch H. Crowder, enviado especial del gobierno de Estados Unidos. El incidente más grave tuvo lugar cuando Crowder entregó al Presidente una Nota en la cual, basándose en datos, según él obtenidos extraoficialmente, denunciaba una supuesta epidemia de paludismo en toda la Isla, que consideraba una seria amenaza para las relaciones con Estados Unidos. El Dr. Guiteras no solo reveló la falsedad de las acusaciones sino que demostró al embajador americano, con datos oficiales de Estados Unidos, que en ese país existía mayor número de enfermedades trasmisibles y menos controladas sanitariamente que sí constituían un verdadero peligro para Cuba; y terminaba recomendando al gobierno de Estados Unidos que aceptara la ayuda de un grupo de brillantes médicos cubanos, especialistas en medicina tropical, para sanear a esa nación.
Poco tiempo después, el procónsul norteamericano exigió y logró que el presidente Alfredo Zayas destituyese al Dr. Guiteras de su cargo.