Traducido del más allá por Max Lesnik.
El Debate
Anoche de nuevo se volvieron a enfrentar los aspirantes presidenciales Republicanos en un debate televisivo, el encontronazo más relevante fue el protagonizado entre el ultraconservador Ted Cruz y Donald Trump, a propósito de la nacionalidad del primero, a quien por haber nacido en Canadá se le está cuestionando la legalidad de su derecho a ser Presidente de Estados Unidos, puesto que realmente es canadiense por nacimiento y no un verdadero norteamericano.
Puede que tenga razón Donald Trump en sus argumentaciones sobre la verdadera ciudadanía de Cruz pero en mi opinión, mal andan los Republicanos cuando los dos aspirantes presidenciales de más respaldo popular en ese Partido son precisamente Trump y Cruz, cuál de los dos más divorciado del pensamiento centrista político que es el punto de equilibrio necesario para gobernador a Estados Unidos en este mundo convulso y revuelto en que vivimos.
Por lo que se vio en el debate de anoche la contienda por la nominación presidencial Republicana está centrada entre el tejano Cruz y el Neoyorquino Trump, dejando un buen trecho atrás a los floridanos Marco Rubio y Jeb Bush, lo que apunta a que el Partido Demócrata seguirá gobernando el país cualquiera que sea al final de la jornada electoral su candidato presidencial.
Con un Ted Cruz o un Donald Trump de posibles candidatos a la presidencia , los Republicanos estarían cometiendo un verdadero suicidio político. Uno y otro impresentables ante el mundo. No lo digo yo. Pregúntenle a un extranjero y verá lo que dice de cualquier de los dos.
De manera que el debate entre los aspirantes presidenciales Republicanos de anoche sirvió al menos para aclarar el panorama y decirnos por dónde van los tiros. Trump y Cruz. Esto obliga a votar por los Demócratas para evitar el desastre de la nación. Aunque si es Hillary la candidata, algunos tengan que ir a las urnas tapándose la nariz.
Y hasta el próximo lunes amigos de El Duende que con mi gallo me voy cantando a mi tumba fría. Bambarambay.
