Traducido desde el MAS ALLA por Max Lesnik
Hoy escribo bien corto y claro: En Cuba hay un gobierno en el poder que cuenta con el apoyo mayoritario del pueblo de la isla, que tiene enfrente a una oposición fragmentada, por lo menos en casi un centenar de organizaciones minúsculas, con pretensiones de ser “Partidos” políticos, que ninguna de ellas alcanza al centenar de miembros efectivos. Son pocos y cada quien, anda por su cuenta “resolviendo”, la mejor manera de vivir sin trabajar.
Esa es la llamada “Disidencia cubana ”que controla desde afuera un gobierno extranjero- el de Estados Unidos- con la pretensión de retomar el control económico y político de la isla como lo tuvieron antes de la Revolución del año 1959.
Ese es el cuadro real de la Cuba actual que tienen ante sí los gobiernos extranjeros con relaciones diplomáticas con La Habana, entre ellos el norteamericano en primera fila.
La pregunta que todos se hacen es ¿por qué la llamada “disidencia” no se une en un solo movimiento o Partido opositor, para así presentarse ante al mundo como una verdadera fuerza alternativa al gobierno revolucionario cubano? Misión imposible, diría yo recordando el título de una popular serie de la televisión norteamericana de años atrás.
La razón es simplemente por cuestiones de ambiciones personales- todos quieren ser ”lidercillos”- y del dinero que cada uno de esos grupúsculos reciben de Washington vía Miami .
Ser cabeza de ratón rinde más dividendos económicos a cada “lidercillo” de cada uno de esos grupitos “Disidentes”, que ser cola de león. Eso lo explica todo. Hasta por qué hoy nadie les hace caso como no sea la prensa local de Miami y los Canales de la televisión Cloaca del sur de La Florida.
Sin lugar a dudas que es un buen negocio ser cabeza de ratón.
Y hasta mañana martes amigos de El Duende que con mi gallo me voy cantando a mi tumba fría. Bambarambay.











