
Las terribles imágenes de cadáveres acumulados por las calles de Guayaquil dan muestra del colapso sanitario que vivió Ecuador en los peores momentos de la pandemia en abril de 2020. Un año después, cientos de personas esperan colas de hasta 7 horas para ser vacunados en colegios y centros sanitarios de Quito.
Entretanto, cuatro ministros de Sanidad se han sucedido en el Gobierno de Moreno, habiendo dimitido los dos últimos por un escándalo de vacunación a personas privilegiadas en el que familiares y amigos de altos cargos del Gobierno se vieron involucrados. Es el caso de Juan Carlos Zevallos, que dejó el cargo apenas 18 días después de haber tomado posesión cuando medios del país revelaron que había dado prioridad en la vacunación a su madre sobre otras personas del centro geriátrico en el que reside. Irregularidades que también se han extendido a la compra de materiales sanitarios como mascarillas, pruebas PCR y bolsas para transportar cadáveres.
En la última semana Ecuador ha sumado casi 3.000 nuevos contagios diarios acumulando un total de 350.539 casos de COVID-19 y 17.400 fallecidos. Por el país ya circulan nuevas cepas del coronavirus como la británica, lo que ha llevado al Gobierno a decretar el estado de excepción durante un mes en ocho provincias que abarcan el 70% de la población ecuatoriana. PIB en caída libre y pobreza en ascenso
Otro de los grandes retos que tiene por delante Guillermo Lasso es remontar una economía en claro retroceso. En 2020, la crisis sanitaria castigó severamente la economía del país latinoamericano con una caída del PIB del 7,8% y un endeudamiento de 63.000 millones de dólares, el 62,9% del PIB, según datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC).
Sobre este tema y más conversamos desde Estados Unidos con una ecuatoriana digna, Rosy Ester, quien nos hace un análisis más profundo sobre la llegada del nuevo presidente, que es como un «regalo» de Lenin Moreno.











Un comentario
La continuidad de un gobierno traidor y corrupto enemigo del pueblo.