Un colega cubano que escribe frecuentemente sus opiniones en un sitio de la Web, al cual leo frecuentemente, me deja un placer su lectura pero también mis fraternales discrepancias. .No por ello siempre estoy de acuerdo, aunque estamos del mismo lado de la defensa de la soberanía de la patria.
Hago algunos señalamientos sobre sus modos de ver las cosas y publicarlas a su manera y mios formas de entenderlas. Aquí van algunos y mis observaciones.
Cita como un ejemplo de intervencionismo planeado esta declaración yanqui: “Así como los Estados Unidos están haciendo su parte para eliminar los impedimentos que han limitado a los cubanos, urgimos al Gobierno cubano a que facilite que sus ciudadanos emprendan un negocio, puedan comerciar y accedan a la información en línea”. Esto me hace recordar que el Presidente RaúlCcastro, hace poco señaló categóricamente: “O abrimos o nos hundimos”.
Dice el comentarista que “para seguir perfilando su nueva estrategia (E.U.) seleccionan a ciertos grupos de cubanos para visitar sus Universidades, como parte del intercambio académico, donde reciben conferencias de diversos temas, entre ellos el de la racialidad, las nuevas tecnologías de las comunicaciones, el empleo de Internet y sobre las fórmulas económicas para ser un eficaz empresario privado” Me imagino que estas cosas de enviar estudiantes becados a E.U. para cursos cortos o intercambios, sea una decisión colegiada y por ello la opinión cubana en la selección de estos, sea decisiva. Sino fuere así, se estría haciendo cosas al margen del control del gobierno de la isla.
Y sigue: “No en balde una parte considerable de los norteamericanos que visitan la isla, bajo alguna de las 12 licencias aprobadas por el Departamento de Estado, deben hospedarse en casas particulares, comer en restaurantes no estatales y moverse en taxis privados, con el fin de incrementar las ganancias de este sector, y que logren una prosperidad económica mucho mayor que la de los trabajadores estatales. Obama fue uno de ellos.”
Sobre esto último, las conclusiones del que las escribe, son algo extremas si se tiene en cuenta que todo lo que se mueve y sucede en la Cuba de hoy día, es perfectamente planeado y el resultado de demoradas y estudiadas respuestas a graves retos que el gobierno cubano se hace diariamente, tratando de perfeccionar su socialismo criollo y por eso nada de entenderlo como peligros para la supervivencia del sistema.
Cuba es suficientemente solida y su gente muy educada, que no se sentirá que peligro algo de las conquistas logradas, por el solo hecho de abrir puertas, como ha hecho la autoridad cubana y no por gusto, a nuevas formas de vida que contribuirán al mejoramiento del estado de cosas de esa nación tan agredida durante tanto tiempo. Los tiempos y el mundo actual, lo exige así.
Recordatorio para todos, los de ambas orillas.
Las doce categorías del gobierno del presidente Obama, permitidas para viajar a Cuba libremente a sus nacionales o sea sin solicitar licencias, cuando se acogen a ellas, son:
1 – Visitas familiares.
2 – Proyectos humanitarios o proveer ayuda al pueblo cubano.
3 – Vistas oficiales de Gobierno de Estados unidos u otros extranjeros y algunas de
organizaciones intergubernamentales.
4 – Actividades periodísticas.
5 – Investigaciones profesionales.
6 – Actividades educacionales por personas (individuales) o instituciones.
7 – Viajes de persona a persona.
8 – Actividades religiosas.
9 – Representaciones o exposiciones públicas, clínicas, talleres, atléticos u otras competencias y
exhibiciones.
10 – Autorizaciones para proveer servicios de viajes, carga y envíos, personales u otros.
11 – Actividades de fundaciones privadas, investigaciones e institutos educacionales.
12 – Exportación de algunos servicios de Internet.
Si la Republica de Cuba ha aceptado estos rajaduras al Bloqueo en cuanto a permitir ciertos viajes de nacionales yanquis resueltos por el gobierno estadounidense y no se opone, por qué habría de dudarse en que pudieran ser vistos como actos de provocación. A la vez todos y cada una de estas visitas pueden ser ampliamente controladas, o no?
Les habló, “Desde Miami”, Roberto Solís.