
No hay día que en Estados Unidos no se produzca un crimen con un arma de fuego en manos de un desquiciado mental que ateniéndose al derecho que le otorga la segunda Enmienda de la constitución norteamericana que le permite tener en sus manos un instrumento de guerra diseñado para matar personas.
Se acaba de publicar en la prensa norteamericana que paradójicamente la “Asociación Nacional del Rifle” – más conocida por sus siglas de “NRA”-ha recaudado más dinero que nunca antes de sus simpatizantes y miembros, aún después de la tragedia de muerte ocurrida en una escuela secundaria del sur de La Florida donde fueron asesinados 15 estudiantes menores de edad y dos adultos maestros.
Senadores como Marco Rubio y Congresistas como Mario Díaz Balart ambos del sur de La Florida y de origen cubano, han sido por años grandes beneficiados con los dineros del “Lobby” de la armas de fuego. Habría que bautizar a todos los protegidos de la NRA como los “Hijos del Rifle”.
Dice un viejo refrán que Dios castiga a los pecadores sin palo ni piedra. Pero es el Diablo el que premia con lucrativos escaños en el Capitolio de Washington a los “Hijos del Rifle”. Es con dinero sucio manchado con sangre inocente.
Les habló para réplica de Radio-Miami su director Max Lesnik.










