Traducido del más allá por Max Lesnik
Después de Obama en La Habana
Una cosa es cierta. El Presidente norteamericano Barack Obama después de su viaje a La Habana tiene más cubanos detractores en Miami que los que dejó en la capital cubana.
Es que la extrema derecha cubana del sur de La Florida, cegada por su odio visceral al presidente norteamericano por haber reanudado las relaciones diplomáticas con la isla- aparte de su racismo anti-negro- cegado su entendimiento , no ha interpretado correctamente que en las palabras aparentemente conciliadoras del mandatario norteño, se encubría un mensaje manifiesto de apoyo y respaldo a los “ratoncitos” de la “Disidencia” fabricada por ellos con dinero del tesoro estadounidense, cuyo fin no es otro que liquidar la Revolución cubana por otros medios más sutiles, que los que por tantos años pretendieran hacerlo otros gobiernos de Washington.
Por suerte para Cuba, su pueblo y para su gobierno, la extrema derecha cubana de Miami es tan cerrada y estúpida- hay que oírlos despotricar por la radio y la televisión – que no ha entendido en su verdadera dimensión el propósito real del viaje del Presidente Barack Obama a La Habana, que no fue otro que hacer el papel de “policía bueno” dejando el rol del “policía malo” al Congreso de Estados Unidos controlado por los Republicanos, una situación real que deja las cosas como están. La ley del Embargo-Bloqueo sigue en pie. La Base Naval de Guantánamo continuará en manos norteamericanas y el gobierno de Estados Unidos mantendrá en el aire la propaganda sucia contra Cuba a través de Radio y TV Martí , así como los presupuestos millonarios para pagar con dinero del tesoro norteamericano a la oposición fabricada de sus ratoncitos “Disidentes”. Esa y no otra es la realidad.
La extrema derecha cubana de Miami es cobarde y estúpida políticamente. No ha entendido ni una jota del propósito verdadero del viaje de Obama a La Habana.
No hay mal que por bien no venga. Con esa clase de enemigos Cuba y su Revolución pueden dormir tranquilos.
Y hasta mañana viernes amigos de El Duende que con mi gallo me voy cantando a mi tumba fría. Bambarambay.











