Curiosidad: Solo bastan dos cubanos
Todos los días regularmente y por ya casi 14 años, algunos cubanos legítimos miembros de la Alianza Martiana, nos reunimos en el local de la misma para tratar asuntos variados, desde por dónde le entra el agua al coco hasta quién fue primero el huevo o la gallina. Así mismo ha sido punto de reunión para planear y hasta realizar muchas diversas actividades, a favor de una mejor relación entre ambas naciones así como asuntos importantes como la Libertad de Los Cinco, el derecho a viajar a la isla, el levantamiento del Bloqueo, etc.
Durante estas tertulias siempre por supuesto se aprende algo nuevo pues los aportes son muy variados. Por ejemplo ayer fue uno de estos días comunes. No habíamos dos sino una media docena de amigos y tocamos temas muy distintos que surgían de la nada. Inclusive se encontraba un visitante de la isla y su simpática hija, al que todos conocemos.
El gran televisor estaba encendido y se veían noticias del mundo entero y cada una despertaba un nuevo debate y por lo tanto ya se dejaba de atender a lo que se informaba. Los temas obligados fueron siempre relacionados con nuestra Cuba y qué va a pasar para que todo se desarrolle y mejore la situación actual mucho más que lo que ha pasado.
De pronto se cae en el tema de los casi 8 mil compatriotas varados en Costa Rica, Panamá y otros lugares de Centroamérica. La televisión aviva la discusión dando la nueva de que a partir de enero próximo se abrirá una especie de puente aéreo desde el país de los volcanes ticos, para ir sacando a los cubanos poco a poco por avión hasta El Salvador y de ahí en lo adelante en ómnibus hasta México, que permitirá el paso de esa caravana de criollos hacia la frontera estadounidense. Una vez aquí en este territorio, ya será harina de otro costal, Miami será el destino final sin duda alguna. Y son ¡ocho mil! Más de los que siguen llegando casi a diario. Muchos de ellos no tienen familiares y no tienen cobijo ni comidas, salvo los que brinda la caridad a los indigentes locales.
Las soluciones económicas del asunto se especulaban a troche y moche de estas posibles maneras:
– Los americanos se encargarían de esta operación de transporte de todos.
– La FNCA, con la plata del gobierno yanqui, se encargará de todo para que parezca una
solución privada y evite otro escándalo sobre los privilegios de los isleños encima de los
demás emigrantes.
– Se les cobrarán los gastos de viaje a cada cual ya que esos miles de cubanos poseen la plata para cubrir ese recorrido desde antes de ser retenidos en la frontera con Nicaragua.
– Los que no cuenten con ese dinero, porque ya se lo gastaron en comidas y otras cosas, – incluyendo cervezas y gastos de celulares y llamadas – quedarán para después y también se les resolverá que se vayan al final.
– Los americanos asumirán el asunto pero eliminarán la Ley de Ajuste Cubano luego ya que podrían argumentar que atenta contra la seguridad nacional y les busca problemas con gobiernos de terceros países amigos.
– Esta operación costaría mucho dinero en decenas vuelos de aviones y ómnibus hasta México y no se cree que el “plan piloto” de un ensayo en enero con un grupo, tenga feliz término total.
– Finalmente otros concluyen que se acabarán los viajes legales / ilegales, por tierra hasta Miami, ya que según esta opinión, las naciones envueltas no quieren que se les repita el fenómeno que traviesan hoy.
– Claro que a México es al que más le conviene, por eso está feliz su gobierno de que así sucedan las cosas. El paso de esos miles de cubanos por su territorio desde su frontera sur a todo lo largo del país, le dejará una estela de ganancias sobre los gastos de recorrido para los comerciantes y alguna que otra “mordida” para los agentes de la autoridad.
Se trató también de los futuros viajes de líneas aéreas comerciales desde y hacia Cuba y las consecuencias para las agencias locales de viajes charters. Así mismo sobre el correo entre ambas naciones y el efecto sobre las mulas y las agencias de envíos, etc…etc.
Como siempre donde hay más de un cubano la cosa se pone muy pero muy difícil de llegar a un acuerdo entre sí, sobre todo cuando se trata de arreglar el mundo. Y así sucesivamente las opiniones de estos seis cubanos fueron muy disimiles incluyendo las del visitante de La habana.
Les habló, “Desde Miami”, Roberto Solís.