La abarcadora industria del cine
Desde que los trabajos cinematográficos se convirtieron en una poderosa industria y ocupan un lugar en la historia como para ser nominado como “Séptimo Arte”, en competencia con los otros muy poderosos seis, esta parte de la cultura de los países, y en nuestro caso Cuba, crece a diario pese a haber llegado a mediados del siglo pasado una competencia muy fuerte que fue la Televisión también considerada como otra forma del arte audiovisual y más recientemente las filmaciones en video para una parte de la sociedad que gusta de disfrutar en sus hogares y frente a su televisor, de estos más modernos aportes.
No obstante el cine como industria de mensajes y entretenimiento a la vez sigue ocupando un espacio muy importante en la vida cotidiana de las naciones en el mundo entero. Aunque sus diversas manifestaciones de ese arte lo han ido degenerando algo por las aberraciones del desagradable contendido de algunas de sus obras, la mayoría de los resultados son favorables en la balanza de la vida del disfrute personal y social.
Ahora precisamente Cuba expone sus mejores trabajos en este arte y ha atraído a muchas naciones donde se incluye por primera vez a una cadena importante de esta industria de audiovisual estadounidense, la HBO, que ha participado en el XXXVII Festival del Nuevo Cine Latinoamericano de La Habana con varias de sus obras.
Pero recorriendo las noticias me entero de un evento simultaneo, la reunión del ya conocido grupo G-20 que abarca a muchos cineastas y en todas sus manifestaciones del arte cinematográfico en Cuba. Este ágape tuvo lugar en el conocido icono de las reuniones para los profesionales y también los amantes de este Séptimo Arte, en plena calle 23, frente al ICAIC, en el Vedado, la cafetería – bar – sala de reuniones y proyección, “Fresa y Chocolate”. Allí tuvo lugar este evento dentro de los cánones de algunos de los realizadores y demás profesionales importantes del cine. Todo perfectamente autorizado por las autoridades pertinentes, como es de esperar.
Se dice que este grupo busca algo nuevo al margen del ICAIC que hoy dirige esta industria en Cuba, desde el 1959 y actúa como máxima autoridad pera sus esfuerzos y resultados. De lo que rebusca este grupo en sus discusiones, no es el tema de este comentario, ya que soy un profano en esto y no deseo tratar de levantar ronchas innecesarias, pese a que personalmente me siento vinculado por relaciones de amistad, con algunos de los trabajadores de esa industria, a los que además admiro y respeto por sus obras. Lo que si me llama la atención es que recién hice un recorrido por las nuevas de la más importante agencia de noticias en Cuba, Prensa Latina y desde el día de hoy hacia a tras, por más de dos semanas llenas de acontecimientos diarios, no pude leer algo, ni un solo comentario, que se refiriera a este evento de gente de cine que algunos, además de participar en el festival recién realizado en La Habana, también buscan otras alternativas que puedan modificar, actualizar y mejorar, según su agenda, esa industria y sus participantes, reuniéndose en otro famoso lugar habanero. El hecho lo hicieron aparecer desapercibido en ese medio nacional de divulgación de noticias.
Puedo destacar un comentario de un respetable amigo de la industria, que precisamente compite con una de sus obras en el Festival de Cine, quien destacó, a manera de pedido: “…no escandalizarse más por la obra artística sino por el diseño disparatado de la realidad, en un país donde para vivir hay que acudir a la ilegalidad.”.
Si realmente la industria del Séptimo Arte en nuestra Cuba es algo que se ha ganado su prestigio mundial a costa de actos de valentía muy calificada y profesional, muchos no entendemos por qué censurar después lo que antes se permite realizar.
Les habló, “Desde Miami”, Roberto Solís.