Hasta la fecha ya son tres millones 940 mil las líneas de telefonía celular activas en el país, según informaron este lunes en La Habana especialistas de la Empresa de Telecomunicaciones de Cuba S.A. (ETECSA) durante el VI Taller de Atención Ciudadana, Protección al Consumidor y Calidad – CALIPROT 2016 – que organiza el Ministerio de Comunicaciones.
Nadie explicó nunca por qué se tomó esa medida, de prohibir el uso de celulares por parte de la población, como muchas otras prohibiciones, que fueron calificadas por el propio Presidente de la República, Raúl Castro como absurdas.
Hoy el tiempo demuestra que, además de absurdas, atentaban contra le economía nacional. Los ingresos de ETECSA se han multiplicado, igual que ocurre con los del turismo, donde los nacionales residentes en la isla son el segundo grupo, tras los canadienses.
Aunque la empresa reconoce que el costo del minuto de la telefonía celular en Cuba (35 centavos de peso convertible, CUC) es muy caro todavía, la restricción objetiva a la posibilidad real de expandir a mayor velocidad su plataforma tecnológica impediría, a juicio de sus especialistas, abaratar por el momento sus precios al cliente, pues el servicio podría colapsar ante la alta demanda de la población.
A continuación les traslado algunas buenas nuevas sobre el uso de esta tecnología en nuestra isla. Las cifras de la compañía telefónica ETECSA, sitúan el número de móviles en casi 4 millones, lo cual quiere decir que se ha crecido 16 veces desde que el gobierno de Raúl Castro eliminó la prohibición.
Al situar esta cifra se considera que debido al movimiento de miles de líneas nuevas semanales, se llegue a fin año a unos 4 millones de usuarios.
Uno de los índices más importantes es que los valores de los equipos no son tan altos para el servicio que prestan y además el pago de tiempo aprovechando los momentos especiales de precios que se brindan todos los meses, hace que desde Estados Unidos, se les provea de esos usos muy frecuentemente a sus familiares y amigos.
Algunas de las notas fueron tomadas del sitio informativo de Francisco Rodríguez desde La Habana.
Dos acontecimientos diametralmente opuestos.
Ayer se escenificaron dos actos político / electoreros en nuestro gueto. Por un lado la aspirante a la presidencia Hllary Clinton se presento (como si fuera una estrella artistica invitada) en un popular programa de entretenimiento conocido por “El Gordo y la Flaca”, de UNIVISION, que protagonizan Lili Estefan (sobrina del importante productor Emilio Estefan) y el ex foto reportero (y ex paparazi) Raúl de Molina.
El rato fue ameno y hasta divertido, “la hidalga” ex Secretaria de Estado y Primera Dama, hizo su campañita dirigida a los latinos de manera muy bien medida y estudiada donde y cuando hasta hizo chistes, tomo café estilo cubano y hasta dio unos pasitos tratando de hacer que bailaba con El Gordo. Insistió en sus simpatías por los mejicanos y la importancia de todos los latinos en esta nación. Habló de un pasado viaje a Bogotá y evocó la época en que siendo muy joven trabajaba como voluntaria con los mejicanos en Chicago. En fin que además de hablar de su plataforma sobre la educación y otros temas, nunca se mencionó el tema cubano.
Por otra parte el apocalíptico Donald Trump, se reunió con la flor y nata de la contrarrevolución y el terrorismo anticubano, los restos de aquella crápula de invasores mercenarios que atacaron y fracasaron – asesinando a muchos cubanos – en las costas cubanas en 1,961, dirigidos y pagados por el gobierno yanqui de la época.
El guerrerista simbólico – y material – dedicó casi todo su tiempo a charlatanear y elogiar sobre los grupos contra los cubanos de la isla, que radican en el gueto y los que en micro grupúsculos aislados, deambulan, repudiados por el pueblo como zombis, por la tierra de Martí y Maceo. Se ganó la admiración de toda la raquítica, gastada y avejentada sobrevivencia de aquella tristemente conocida Brigada 2506, cuyo manda más es un veterano connotado terrorista, de apellido Rodríguez, uno más, sin ofender a los otros.
Vaya contraste entre sendas presentaciones electoreras en el revuelto Miami.
Les habló, “Desde Miami”, Roberto Solís.
