Hace poco más de un año llegó a Cuba el embajador de Bélgica, Patrick Van Gheel y desde entonces a la fecha ha desarrollado una amplia actividad a favor de incrementar los intercambios entre ambas naciones. Con la finalidad de conocer mayores precisiones, Radio Miami sostuvo con el diplomático una larga entrevista.
Patrick Van Gheel, significó que las relaciones entre Cuba y Bélgica están en un momento muy buen. En 2016 hubo visitas de altos representantes de cada una de las tres regiones: Flandes, Valonia y Bruselas Capital, y del gobierno federal, que han contribuido a dinamizar los intercambios económicos, culturales y de cooperación entre nuestros dos países.
En el plano económico, dijo, en Bélgica existe un interés creciente hacia el mercado cubano, reportándose un incremento del 25% en los intercambios comerciales en los últimos dos años. Al cierre de 2016 el intercambio ascendía a cerca de 350 millones de euros.
En 2016 se desarrolló un arduo trabajo comercial. Empresas belgas emblemáticas como Jan De Nul han consolidado su posición en el mercado cubano, con la realización del dragado de la Bahía de Moa por segunda vez y otras han incursionado por primera ocasión en el mercado, como es el caso de DEME, con el dragado de la Bahía de Mariel.
La empresa BDC Internacional, con más de 30 años de trabajo en el país, también amplía su presencia en el mercado cubano, con dos de los primeros proyectos aprobados para la Zona Especial de Desarrollo Mariel (ZEDM): BDC-TEC y BDC-LOG. En esa zona la evolución es impresionante: las obras marchan a buen ritmo y BDC se proyecta hacia el futuro apostando por la ZEDM.
A su vez en Bélgica hay un interés creciente por productos cubanos tradicionales como el cacao y los Habanos.
En ese sentido el maestro chocolatero Benoit Nihant desarrolla, desde hace algunos años, algunas producciones artesanales chocolateras a partir del cacao cultivado en la región cubana de Baracoa. Toda esto parte de una larga historia de cooperación científica en este campo de la agricultura entre las universidades cubanas de La Habana y Guantánamo y las universidades belgas de la Región de Valonia, notablemente la Universidad Católica de Lovaina y la Universidad Libre de Bruselas.
En el Festival del Habano 2016, por primera vez, una belga resultó galardonada con la distinción Hombre-Habano, hecho que sin lugar a dudas nos llena de orgullo.
El sector biotecnológico-farmacéutico sigue siendo considerado como un área prioritaria en los intercambios económicos y científicos entre nuestras naciones. En 2014 representantes de la industria biotecnológica cubana presentaron sus productos en Bruselas contactando con otras entidades afines, incluyendo empresas de países europeos vecinos.
Otros sectores, como los químicos derivados del petróleo, también empiezan a ganar un espacio en el panorama económico belga.
Bruselas y La Habana tienen una larga historia de amistad. Vamos a celebrar. Puntualizó, en este 2017, 115 años de relaciones diplomáticas.
Las relaciones entre nuestros países son muy diversificadas. La cooperación universitaria sigue siendo por supuesto el diamante de nuestra colaboración, principalmente a través del Consejo Interuniversitario Flamenco (VLIR), pero también con nuevas iniciativas apoyadas por la Academia de Investigación y Enseñanza Superior (ARES), que verán la luz a partir de este 2017. En general, las relaciones culturales entre Bélgica y Cuba son intensas.
Patrck Van Gheel, afirmó que las perspectivas son favorables. Los productos belgas tienen buena aceptación en el mercado cubano porque presentan una buena relación calidad-precio. Esto se evidencia sobre todo en temas industriales como la maquinaria y las tecnologías. Un bonito ejemplo es el de la compañía belga IBA (Ion Beam Applications), que firmó hace dos años un contrato con MEDICUBA y el Centro Cubano de Isótopos (CENTIS), ambas entidades del Ministerio de Salud Pública (MINSAP) para la construcción y montaje de un centro para el diagnóstico y tratamiento del cáncer y otras enfermedades degenerativas en el Centro de Investigaciones Médico Quirúrgicas (CIMEQ). Esta instalación cubana, que es considerada desde ya como la más moderna del país y de América Latina, contará con un ciclotrón de fabricación belga, suministrado por IBA.
En el sector de la colaboración científica, Cuba tiene entre sus prioridades la valorización de la investigación y el acercamiento de los resultados académicos a la aplicación práctica. Bélgica tiene amplia experiencia en este terreno, a través de la vinculación de las universidades y centros de investigación con pequeñas y medianas empresas, lo cual puede ser un valor añadido para los nuevos proyectos en curso.
Estamos orgullosos de ver cómo los intercambios comerciales, la cultura y la cooperación tienden y fortalecen puentes de acercamiento entre nuestros dos países, concluyó el embajador belga en Cuba. Habló para Radio Miami, Hedelberto López Blanch.