Síguenos

“Amigos”

     “Amigos” empresariales  en épocas malas los siguen siendo hoy

 

Turismo-op   La Asociación de Turoperadores de Estados Unidos (USTOA por sus siglas en ingles), siempre mantiene al día sus datos para la información turística y es una de las organizaciones más serias en este aspecto en el mundo. Esta aporta mucho sobre las operaciones turísticas de Cuba, como destino importante de la nueva era  emprendida por los  isleños.

La USTOA ha incluido a Cuba dentro de las pocas y selectivas naciones para ejercer un turismo acogedor, professional, seguro y atractivo para los que viajan por el mundo.  Los criollos y su nación han sido galardonados con el título de ser una de las selectas Naciones Emergentes para el 2016. Estas incluyen una media docena, como Myanmar,  Islandia, Colombia, Etiopía y Japón junto a nuestra patria de origen. Por supuesto que hay indicadores muy estrictos y esta selección no se hace a capricho ya que se deben tener en cuenta muchos difíciles indicadores a llenar para este logro.

Pero yendo al comienzo del título de este comentario, se trata de que para estos logros alcanzados hoy con un record de mucho más de tres millones de visitantes turistas, hizo falta una colaboración de otros factores de fuera de Cuba, como lo fueron algunas naciones que apostaron por Cuba durante la época terrible del desmerangamiento del campo socialista que deja a la isla casi desamparada en sus negocios con esas naciones consideradas amigas necesarias, comenzando por la gigantesca  URSS. La desconfianza impera sobre la isla.

Aquellos comienzos de la década de los noventa fueron muy terribles y la creación de un Periodo Especial en tiempos de Paz, fue parte importante de la solución, pero aun faltaba abrir nuevos horizontes no explorados hasta entonces.

España fue uno de ellos. Esta nación en varias áreas económicas se volcó sobre Cuba pero la más importante es en la industria turística. Ese sector recibe un impulso de esta lejana nación europea, cuando sus mejores compañías de construcción y servicios hoteleros empiezan a invertir en la isla, sin más preocupación que hacer buenos  negocios, totalmente al martgen de los augurios de muchos, encabezados  por Estadas Unidos, que aseguraba la caida del gobierno cubano y la entrega de esa nación a sus anciosas manos.

Como resultados tenemos hoy una floreciente industria turística que encabeza ese país ibérico con un saldo de poseer 53 de los 74 destinos turísticos existentes. En tan pronto como en cinco años próximos, esta compañía MILIÁ una de las más importantes del mundo actual, contará con más de 24 mil habitaciones nuevas en ese sector en la isla, además de las miles ya existentes,  incluido  un nuevo hotel Cinco Estrellas de 970 cuartos, en Varadero,  uno de los más grandes del país, que se inaugurará este año.

Ya hace 25 años que MILIÁ explota junto con la parte cubana, un turismo amplio en toda la nación en  sus principales polos. España con su aporte turístico, aporta el 95 % de las comodidades de los Cinco Estrellas y el 60 % de los de Cuatro. También este país está colaborando esmeradamente en ayudar a la infraestructura para recibir cruceros y ferries, como nueva alternativa en esa industria.

Sin duda alguna esta nación apostó por Cuba y ha ganado sobremanera y ha ayudando al prestigio turístico que la isla posee desde los tiempos en  que muchos dudaban de ello.

La carrera ya está echada a andar con las nuevas relaciones entre Estados Unidos y Cuba, pero España les lleva mucha,  pero mucha ventaja y para llegar al menos acercarse a ella, los   yanquis deben y tienen que apurarse mucho más de lo que se imaginan. Han perdido los mejores años, por su testaduréz y fallas de estrategia además de temer a levanter el Bloqueo,  en que  nunca se imaginaron que Cuba podría ser objeto de este impulso español además de otras naciones, como México, Alemania, Italia, Canadá,  por solo citar unas pocas de las  múltiples que hoy existen sin la  presencia estadounidense.

Les habló, “Desde Miami”, Roberto Solís.

Otras Publicaciones