Traducido del más allá por Max Lesnik
Aunque el tema de las relaciones diplomáticas de Estados Unidos con Cuba no está en la agenda del debate presidencial, puesto que tanto la Demócrata Hillary Clinton como el Republicano Donald Trump se han pronunciado a favor de esta nueva línea de acercamiento de Washington con La Habana trazada el pasado año por el presidente Barak Obama, hay alguno que otro político en Estados Unidos que se mantienen en sus trece con la misma actitud de odio anti-cubano de tiempos de la “Guerra Fría”.
Uno de ellos y quizás el de mayor jerarquía en esa cuerda, puesto que es Senador y aspira a su reelección por el Estado de La Florida, es el cubano-americano Marco Rubio, tan ignorante de la realidad del mundo en que vivimos, como del sentimiento y el pensamiento del pueblo cubano tanto de la isla como de los que viven en el exterior- incluyendo a los del sur de La Florida- puesto que por abrumadora mayoría, los de aquí y los de allá están en contra de la política anti-cubana de tiempos del Presidente George W. Bush que dividiera a la familia cubana, la misma política de odio y revancha que ahora quiere resucitar y enarbola en su agenda de campaña el Senador Marco Rubio para halagar los oídos de la extrema derecha irracional de Miami.
La realidad es que los cubanos de allá y de acá están a favor del levantamiento de la Ley del Embargo contra Cuba mientras que el Senador Rubio respalda el mantenimiento del bloqueo y así votará en el Senado cuando el tema sea puesto sobre la mesa.
Los cubanos de aquí y de allá, en más de un 90 % de ellos están a favor de las relaciones diplomáticas entre Cuba y Estados Unidos. Si por el Senador Marco Rubio fuera, se volverían a romper las relaciones con Cuba, aun a pesar de que hasta los más recalcitrantes opositores al gobierno revolucionario dentro de la isla, se han pronunciado a favor de esas relaciones.
Está demás decir que el Senador Marco Rubio se ha opuesto a la reanudación de los vuelos comerciales a la isla por las aerolíneas norteamericanas así como rechaza el proyecto futuro que permitiría a los ciudadanos norteamericanos de origen cubano recibir en Cuba los beneficios del Seguro Social a que tienen derecho como sucede en otros países del mundo. Mala cabeza y peor corazón.
Está claro que por su conducta pasada y presente el Senador Marco Rubio es un jurado enemigo de Cuba y del pueblo cubano. A la hora de votar en las elecciones del mes de noviembre en La Florida, los electores de origen cubano tendrán la oportunidad de castigar con el sufragio en contra, a quien con su voto en el Senado de Estados Unidos castiga a Cuba y a los cubanos con odio y saña digna de mejor causa.
Visto el caso y comprobados los hechos, habría que dictar sentencia y decir que al “Marco” de Rubio le cayó comején.
Y hasta mañana jueves amigos de El Duende que con mi gallo me voy cantando a mi tumba fría. Bambarambay.











