Los cubanos y los floridanos acabamos de atravesar por unos días de incertidumbre, destrucción y dolor, pero sobre todo en nuestra nación de origen, Cuba. El ciclón Irma arrasó con la parte central costera norte de nuestra isla dejando a su paso destrucción y hasta muertes. La importante infraestructura turística de esa área, incluyendo el hermos balneario de varadero, también fue sometida a este ataque de la naturaleza. Después embiste con furia los Cayos del Sur de Florida y como si fuera poco hace un giro hacia el norte, devastando pareas populosas como Naples y Tampa en las playas y costas del Golfo de México.
En la zona del Gran Miami, dejo una estela de daños materiales grandes. Muchos árboles arrancados de cuajo y puestos en medio de calles y avenidas, inundaciones de arterias muy pobladas de las ciudades y barriadas. El centro de Irma nunca toco nuestras zonas sino que solo el círculo exterior de sus devastadores vientos y agua nos golpearos directamente algo así como una categoría cuatro – cinco, en su centro, aquí pudimos sentir al menos categoría uno. La cosa fue de impresionante escenario.
Los criollos solo pensamos en esos momentos que sentíamos la furia huracanada, en nuestros hermanos en Cuba que pasaron recientemente, solo horas antes lo mismo, en zonas y poblados cercanos a la costa norte. Hasta en La Habana se sintieron sus efectos, con las inundaciones ocasionadas por un mar embravecido que sobrepasaba el muro de Malecón habanero. Veíamos en los reportajes cómo en medio de aquel meteoro, reporteros filmaban los desastres de casas voladas en pedazos y gente con el agua a la cintura en grandes zonas urbanas, quienes lo habían perdido todo.
Todo esto sumando a que se perdió el servicio eléctrico por mucho tiempo, tanto en la isla como aquí en el Sur de Florida. Así podría llamarse como parodiando una fieja novela “Los días que estremecieron nuestro mundo”.
Hay que reconocer en todo este cataclismo natural, que si no se perdieron más vidas humanas fue por la intervención a tiempo y eficaz de la Defensa Civil en Cuba y las movilizaciones del pueblo ayudando a las evacuaciones tempranas, donde intervino gran parte de la pñoblación. Aquí en Miami, también se habilitaron albergues donde hubo muchas familias salvadas de sus áreas donde corrían peligro.
La estela en nuestra zona , es rápidamente reparable, aquí se cuenta con todo lo necesario, pero en nuestra Cuba la cosa será muy distinta. A solo 90 millas de las grandes ferreterías y centros de almacenas de materiales de construcción, en Erados Unidos, el pueblo y gobierno cubanos no tienen acceso a adquirir lo que se necesita para ayudarse a sí mismo, debido al criminal bloqueo que sufre por parte del imperio estadounidense.
Pero bueno, ya vendrán tiempos mejores algún día cuando la sensatez guie al Congreso Made in USA, y Cuba pueda ser un país normal como otros en el planeta.
Por cierto ya se acerca otra infernal perturbación ciclónica por las Antillas Menores, tanto así como que el jueves podría estar azotando Puerto Rico y apunta para acá.
Les habló, para radio-miami.org, “Desde Miami”, Roberto Solís Ávila.










