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El Secretario del Consejo de Estado, Homero Acosta, dijo que la consulta popular a la que se someterá el Proyecto de Constitución, será un ejercicio de democracia que no tiene antecedentes en ningún país Autor: Roberto Suárez Publicado: 22/07/2018 | 12:42 am
El anteproyecto de Constitución de la República no es el resultado de un mes de labor de una comisión. Desde 2013 se ha estado trabajando en su realización y se han tomado en cuenta experiencias anteriores de nuestro país, así como Cartas Magnas de otros Estados latinoamericanos, asiáticos, europeos y africanos, expresó Homero Acosta, secretario del Consejo de Estado e integrante de la Comisión que elaboró el texto que se presentó a los diputados.
También, argumentó, fueron tomados como base y de manera especial acuerdos emanados del VI y VII Congreso del Partido Comunista de Cuba y la I Conferencia Nacional.
«No estamos ante una reforma parcial, sino total de nuestra Constitución, basada en la facultad que tiene la Asamblea Nacional, pues cada diputado, al ser electo es también un constituyente.
«Luego será presentada a nuestro pueblo, lo cual no tiene antecedente en ningún país. Las opiniones que emanen de esa consulta popular serán traídas de nuevo al Parlamento. Es un ejercicio de democracia. Un ejemplo de lo que Cuba presenta ante el mundo, y lo decimos con toda modestia, y nuestro pueblo tiene que saber lo que significa ese texto para la continuidad de la Revolución y de nuestro socialismo», puntualizó.
Al comenzar la presentación del texto, el Secretario del Consejo de Estado destacó que hay principios pétreos, como son la definición del carácter socialista de nuestro sistema, así como el papel del Partido Comunista de Cuba. Igualmente precisó que hay elementos que tienen un sentido progresivo a futuro, pues el Estado reconoce esos derechos y trabaja para que sean viables; así como significó que hay planteamientos constitutivos que llevarán luego un proceso legislativo, pues deben estar acompañados de normas que viabilicen y regulen su puesta en práctica.
Precisó que el documento final tiene que ser aprobado en una votación nominal, es decir, cada diputado debe pararse ante el plenario y decir a viva voz si está de acuerdo o no con la nueva Constitución. Además, es necesaria una mayoría de las dos terceras partes para ser aprobado.
«Estas transformaciones de nuestra Constitución tienen una visión de futuro, para cuando no esté la generación histórica que hizo la Revolución. Es un legado de ellos, y de manera especial están las ideas de Fidel y Raúl», resaltó.
Preservar el humanismo
Homero Acosta en su presentación destacó que en el nuevo texto se preservan los principios humanistas de nuestro socialismo, lo cual se expresa de muchas formas: cuando se le otorga a la Constitución facultades para amparar a los ciudadanos frente a la violación de sus derechos, como norma de mayor jerarquía dentro del sistema jurídico del país.
«Hay cambios en el modelo económico, que los hemos aprobado con anterioridad y que son resultado de un proceso de consulta anterior con la población; de manera especial aparece en el texto la defensa del medio ambiente y el imperativo de mitigar el impacto del cambio climático.
«No creo, destacó, que haya ninguna Constitución que tenga pronunciamientos tan firmes como los de Cuba en la arena internacional, significó más adelante.
Con respecto al lenguaje del texto aclaró que una Constitución tiene determinados principios y se deben respetar esos códigos, «porque la Constitución es una norma de contenidos mínimos, esenciales, no se puede variar frecuentemente, exige una estabilidad, por ello requiere de seguridad en su contenido. Hay que buscar su aplicabilidad.
«Otra característica que tiene esta Constitución que proponemos, es la amplia gama de derechos ciudadanos que se incorporan —económicos, y sociales e individuales— de lo cual podemos sentirnos orgullosos, por los principios de democracia que refleja.
«En otro tema que se hace énfasis es en la necesidad de que la estructura estatal sea más funcional, con mayor equilibrio en las diferentes instancias, así como distingue y potencia la autonomía de los municipios, como elemento descentralizador, lo cual da un realce en la relación directa de esos representantes con su pueblo».
Acosta destacó como concepto trascendente e innovador, incorporar el término de Estado Socialista de Derecho, el cual se toma del pensamiento liberal burgués del siglo XIX. «El capitalismo quiere tener el uso exclusivo de ese término, y nosotros lo hemos reevaluado para incorporarlo. En la experiencia socialista europea nunca se definió este concepto y por no cumplirse hubo determinadas consecuencias, fue uno de los factores que minó a esos Estados en su momento.
«Además, se mantiene el papel del Partido Comunista y se incorpora su carácter democrático en relación directa con nuestro pueblo; y se habla del concepto de prosperidad individual y colectiva, que no es un término abstracto si pretendemos un socialismo próspero. Esto implica también multiplicar los logros de la Revolución», enfatizó.
Más allá de fronteras
Homero Acosta refirió que la mayoría de las Constituciones no hacen referencia a la política exterior de los países, la cual está mayormente definida por los vaivenes internacionales. Sin embargo, Cuba la integra lo cual es una innovación.
«El texto condena todo tipo de terrorismo, la proliferación y uso de armas nucleares, así como resalta la defensa de los derechos humanos desde nuestra visión, así como se reitera la protección del medio ambiente y la lucha contra el cambio climático. Habrá luego que establecer, a través de leyes, cómo se van a recepcionar los tratados internacionales, tiene que haber una expresión de voluntad posterior que asegure lo prescrito en esos convenios.
«Además, ratifica el apoyo de nuestro país a la integración latinoamericana y caribeña, que es el respeto a un sueño de nuestros próceres. Hoy puede ser un momento difícil, pero si se avanza y se quiere crear un ente supranacional, lo contempla.
Novedades económicas
Al aludir a la referencia en la Constitución a los temas económicos, recordó que se basa en la Conceptualización del modelo, así como precisó que se ratifica que el Estado es quien ejerce el control de la economía en todas sus formas.
«No se puede desconocer el papel del Estado, pero se añaden otros tipos de propiedad, como la mixta, que no necesariamente tiene que ser con capital foráneo y que puede incluir varias entidades.
«Otro concepto que se añade es el reconocimiento a la propiedad privada, los marcos en que se va a desarrollar tienen que ver con la legislación. Y no estamos hablando solo de trabajo por cuenta propia, sino de contratación de mano de obra, lo cual es una realidad y hay que regularla.
«Sin embargo, resaltó, pensamos que no hay que extenderse sobre este tema en la Constitución, en la anterior hay una relatoría casuística de los bienes y pensamos que no es necesario, sino solo referir aquellos que son de dominio público, como el suelo, las minas, las vías de comunicación, porque hay otros que pueden ser gestionados de manera diferente, como una empresa mixta.
«La empresa estatal es el sujeto principal de la economía, así lo conceptualizamos. Es el primordial generador de la riqueza del país. Tiene que ganar en autonomía, ser más eficiente, con más capacidad, porque hay cosas que la lastran, es cierto, pero ese es el concepto.
«También se aborda el papel del Estado en la regulación de los procesos económicos. En el mundo neoliberal el mercado es quien los domina, nosotros planteamos la regulación por parte del Estado.
«Además, incorporamos la figura de que los bienes del Estado pueden ser gestionados por vías no estatales, como ocurre con el arrendamientos de locales y también puede ser una empresa mixta», precisó
De manera especial argumentó acerca de la concentración de la riqueza, pues fue un tema que durante los días de análisis en comisiones de la Asamblea Nacional resultó particularmente debatido, y los diputados expresaron preocupaciones.
Al respecto explicó que el problema tiene que ver con cómo se incorpora a un texto constitucional, porque no se puede proscribir la riqueza, lo cual se vincula con la prosperidad individual y colectiva. «La concentración se limita por vía de la propiedad, pero por ejemplo un deportista o un artista nuestro, con un contrato en el exterior puede tener altos ingresos, o un campesino motivado por su labor. Eso no podemos limitarlo, ese crecimiento económico se puede invertir incluso a favor de la sociedad y repartirse entre muchos. La Constitución no puede llegar hasta ahí, aunque es justo que exista la inquietud. Será necesario elaborar normas jurídicas que lo regulen».
También se refirió a algunas preocupaciones acerca de que la inversión extranjera implique una discriminación para los cubanos, y argumentó que, «esta no es una práctica solo nuestra, sino que está presente en varios países socialistas. Cuba la necesita para su desarrollo, es necesaria en algunos sectores que requieren modernizar la tecnología y en muchos casos no tenemos dominio del mercado. Lo que hay es que hacerlo bien, con control, pero en nuestro caso es imprescindible para el desarrollo.
«Si los ingresos son legítimos no hay motivo para poner límites y no puede verse como una medida discriminatoria. La Constitución no establece un límite, solo si afecta la soberanía nacional y el uso racional de los recursos naturales», destacó.
De igual forma refirió que la Carta Magna que se propone establece la expropiación forzosa en beneficio social, por ejemplo si hay que pasar una carretera por la tierra de un campesino, claro que eso lleva una retribución y un respaldo en el orden jurídico.
Derechos, deberes y garantías
Entre otros aspectos relevantes de la Constitución propuesta, Homero Acosta significó que se destaca el valor del trabajo, el cual debe ser fuente principal de ingresos, como sustento de nuestra sociedad.
También la propiedad privada sobre la tierra, que tiene un régimen especial de herencia, aunque el Estado puede realizar un acto de compraventa si necesita ese espacio para el desarrollo del país.
Hizo referencia a que la Constitución vigente no acepta la doble ciudadanía. «Se podrá tener otra ciudadanía, pero cuando la persona está en el territorio nacional es cubano, está sujeto a las obligaciones de un habitante del país, aunque respetamos esa otra ciudadanía fuera de frontera», precisó.
«Igualmente reconoce nuestros fundamentos políticos, los símbolos patrios, las organizaciones y las libertades religiosas a partir de que se ratifica que Cuba es un Estado laico», argumentó.
Recalcó que en la Constitución que se propone se han concentrado un grupo de derechos que estaban dispersos en la actual. Para ello, dijo, se estudiaron tratados internacionales en materia de derechos humanos.
Entre ellos mencionó el derecho de igualdad, el cual tiene que ver con la no discriminación por un grupo de características: género, orientación sexual, discapacidad y cualquier otro aspecto que sea lesivo a la dignidad humana. Además, argumentó, quien discrimine puede ser objeto de punición.
«El Estado tiene que ir educando a nuestro pueblo en los principios de igualdad y de apoyo a los más desfavorecidos, adultos mayores, personas con discapacidad. Es un principio de justicia social y humanismo de nuestro sistema. Y está el reforzamiento de los derechos particulares, que tienen que ver con el debido proceso, lo cual refuerza la garantía de nuestros ciudadanos.
«El habeas corpus, el derecho a la información, así como la reinserción social de los exreclusos, entre otros, se elevaron al rango constitucional, lo cual es un gran logro.
Hay otros derechos también refrendados de manera fundamental como son la dignidad, el honor, la libre disposición de la propiedad y profesar una religión —incluso cambiar de creencia— algo que no está permitido en algunos países.
«También hay derechos que tienen un carácter progresivo, es decir que en este momento no es posible satisfacerlos pero el Estado trabaja para lograrlo, como son por ejemplo, el acceso al agua y a una vivienda digna para todos.
«Se destacan también los derechos individuales, como son los de reunión, manifestación y asociación. Tienen que tener fines lícitos, es decir estar amparados por la ley, así como fines pacíficos y de respeto al orden público», puntualizó.
Con respecto a la Salud Pública y a la Educación destacó que siguen sien- do universales y gratuitas. Sin embargo, dijo que hay servicios que no son imprescindibles para la salud, como son los de carácter estético, que a futuro la ley deberá legislar si se pagan; igualmente sucede con los estudios de posgrado o el aprendizaje de un idioma, si la persona los realiza por un deseo personal, el Estado no tiene por qué asumir los gastos.
«Como Cuba es un Estado laico no prima ninguna religión y tampoco hay un vínculo de alguna de ellas con el sistema nacional de enseñanza, y se precisa en el texto la responsabilidad del Estado, la sociedad y la familia con el sistema educativo.
Con respecto al matrimonio, añadió, el texto se aparta del concepto anterior que señalaba como un acto entre una mujer y un hombre. «Ahora dice entre dos personas, lo cual implicará a futuro un proceso legislativo».
«Destaca también el derecho a un empleo digno y el principio de igual trabajo-igual valor. Se mantiene el concepto de distribución socialista: De cada cual según su capacidad, a cada cual según su trabajo.
«Pocas veces las Constituciones refieren los derechos de los ciudadanos, por eso hemos incorporado los que se aceptan en todos los Estados, como son la seguridad colectiva, el bienestar general, el orden público y el ordenamiento jurídico del país».
Tarea compleja y trascendental
En un espíritu que se parece y sirve al país, la Constitución que trae en su contenido cambios sustanciales regula principios de la política educacional, cultural y científica.
Es ese un sello que distingue al texto constitucional de la Isla, como dijo este sábado el Secretario del Consejo de Estado, al presentar el Anteproyecto de Constitución de la República de Cuba.
La singularidad obedece a que tales principios, según argumentó, constituyen pilares del sistema socialista cubano. Ello explica que el referido capítulo incluya los valores éticos, cívicos, revolucionarios de las nuevas generaciones, o puntos acerca de la conservación del patrimonio artístico e histórico de la nación.
En lo concerniente a la estructura del Estado, Homero enunció que la Constitución propuesta trae cambios sustanciales aunque se mantienen principios que tienen que ver con el papel de la Asamblea Nacional del Poder Popular como órgano con las mayores atribuciones, con facultad única, constituyente, a partir del cual se eligen los cargos fundamentales del Estado (los cuales deben rendir cuenta a esa máxima instancia).
Sobre el Consejo de Estado, dicha estructura se mantiene en la Carta Magna que vendrá como el órgano permanente de la Asamblea Nacional del Poder Popular, con la particularidad de que el Presidente, Vicepresidente y Secretario de la misma lo son también del Consejo de Estado, con lo cual se busca mayor continuidad y vinculación entre ambos.
En esta nueva etapa nacen las figuras del Presidente y del Vicepresidente de la República. Sobre el primero, este es elegido por la Asamblea Nacional del Poder Popular de entre sus diputados por un período de cinco años y puede ejercer su responsabilidad hasta por dos mandatos consecutivos, luego de cuyo tiempo no podrá desempeñarse nuevamente en ese cargo.
Por su parte, el Consejo de Ministros mantiene su condición de órgano ejecutivo y administrativo, en calidad de Gobierno de la República y dirigido por un Primer Ministro.
La trascendencia de la Asamblea Nacional radica, como reflexionó Homero Acosta, en que sus diputados son elegidos directamente por el pueblo. Las atribuciones de la Asamblea, resaltó, son únicas, no se repiten en otra institución del Estado. Solo ese órgano puede realizar la interpretación de las normas constitucionales: es lo que se denomina una interpretación originaria.
Los cargos fundamentales del Estado son elegidos por la Asamblea. En ella son electos, además del Presidente y Vicepresidente de la República de Cuba, los integrantes del Consejo Electoral Nacional, el Primer Ministro, y los gobernadores provinciales.
En cuanto al Consejo de Estado, se le suman nuevas atribuciones: los proyectos de leyes que se sometan a consideración de la Asamblea Nacional, serán previamente discutidos en su órgano permanente —o sea, en el Consejo de Estado—, donde además podrán cambiarse o sustituirse cargos sin esperar para ello a que se reúna la Asamblea, y desde cuya instancia podrá coordinarse el trabajo de las comisiones parlamentarias entre uno y otro período de sesiones de trabajo parlamentario.
Según el espíritu de la Constitución que se propone, para ser electo Presidente de la República habrá de tenerse como mínimo 35 años de edad; deberá ostentarse la condición de cubano por nacimiento (y no otra ciudadanía); y a la altura de asumir el primer mandato no se deberá tener más de 60 años. En cuanto al Vicepresidente, no se contemplan límites de edad para asumir el cargo.
Otros temas formaron parte de la intervención del Secretario del Consejo de Estado, entre ellos la composición del Consejo de Ministros, sobre la cual se propone en la Constitución que incluya al Primer Ministro, a los viceprimeros ministros, a los ministros, al secretario, así como a otros miembros que determine la ley.
El Primer Ministro, que deberá de ser diputado, será propuesto por el Presidente de la República al Parlamento, donde, para ser electo, requerirá del 50 por ciento más uno de los votos del total de integrantes de la Asamblea Nacional del Poder Popular. Quien ostente tal responsabilidad, que es dirigir al Gobierno, estará en el deber de informar sobre su gestión ante el Presidente de la República y ante el Parlamento.
Dicho Primer Ministro —según lo explicado por Homero Acosta— tendrá potestades, en circunstancias apremiantes, de asumir determinadas decisiones. En caso de que sea necesaria la sustitución de algún miembro del Consejo de Ministros, ese paso deberá solicitarse al Consejo de Estado.
En lo alusivo a las leyes, en la Constitución que se propone se mantienen los mismos actores legitimados para la iniciativa legislativa. A tenor con lo ya publicado en nuestros medios de comunicación, la principal novedad alusiva a los tribunales consiste en la posibilidad de integrarse de manera colegiada o no en los actos de impartir justicia, y la no participación obligatoria en todos los casos de jueces legos. Se busca el reforzamiento de la independencia funcional de esos tribunales.
«En relación con los órganos estatales de rango constitucional —puede leerse en la página web de nuestro periódico— se propone incorporar con ese carácter a la Contraloría General de la República e instituir al Consejo Electoral Nacional para atender lo relativo a los procesos electorales en el país.
«En los órganos locales del Poder Popular es significativa la propuesta de eliminar las asambleas provinciales y su órgano de administración y establecer, en su lugar, un Gobierno provincial, integrado por un Gobernador y un Consejo a ese nivel, conformado por los presidentes de las asambleas municipales del Poder Popular y los intendentes (dirigen el Consejo de Administración Municipal).
«A nivel municipal se plantea extender el mandato de los delegados a cinco años y reconocerle al municipio autonomía en cuanto a su gestión, con la finalidad de buscar una atención más rápida y eficiente a los problemas y reclamos de la localidad».
De tema fundamental calificó Homero Acosta la autonomía del municipio, porque ese espacio es la unidad primaria de la nación. Al respecto aclaró que hacer alusión a la autonomía de ese territorio no implica de modo automático la adquisición de recursos y el despegue inmediato en el bienestar, pues hay localidades más desarrolladas que otras, y planes en el escenario general de la economía de la Isla.
Acerca de la modificación sustancial consistente en la eliminación de las asambleas provinciales del Poder Popular y en lugar de ellas crear un Gobierno provincial dirigido por un gobernador y un consejo provincial, Homero Acosta, quien ha integrado la comisión de la cual nació el Anteproyecto de Constitución, comentó: «hemos analizado nuestra experiencia de estos años de Poder Popular; y si queremos fortalecer la autonomía municipal, nos parecía que lo más correcto era crear un gobierno que dirija, ejecutiva y administrativamente, esa provincia, y que coordine la actividad entre el Estado y los municipios.
«Allí se van a decidir, añadió, cuestiones que atañen al pueblo, porque la provincia no es un ente abstracto: está conformada por municipios. Nos parece que es una cuestión de carácter práctico. Es una estructura más funcional, en la que las actividades fundamentales de la provincia son de naturaleza práctica».
Sobre la Contraloría General de la República, el Secretario del Consejo de Estado destacó que la misma tendrá control superior sobre gestiones administrativas, y velará por la transparente administración de los fondos públicos. Esta institución, que se subordinará al Presidente de la República, rendirá cuenta a la Asamblea Nacional del Poder Popular.
Tal como ya ha publicado nuestra prensa y abordó el Secretario del Consejo de Estado, «especial interés revisten las garantías a los derechos de petición y participación local, entre las que se mencionan la posibilidad de convocar consultas populares de asuntos de interés de la localidad, el derecho de la población a proponer análisis de temas en las asambleas y la correcta atención a las solicitudes, planteamientos, quejas y denuncias de los ciudadanos».
Defensa y otros pasos legales por venir
Otros tópicos formaron parte de la intervención del Secretario del Consejo de Estado. Así, fueron abordados aspectos concernientes a la Defensa y Seguridad Nacional, en relación con los cuales queda definido en la propuesta de Constitución que la concepción estratégica de nuestra defensa se sustenta en la doctrina de la Guerra de Todo el Pueblo. Se precisa, además, que el Consejo de Defensa Nacional es el órgano superior del Estado que dirige al país en situaciones excepcionales y de desastre.
«La Constitución es muy importante —dijo Homero Acosta hacia el final de su intervención—; es una norma muy trascendente, pero ella por sí sola sería letra muerta si no la desarrollamos».
La primera ley que habría que discutir y aprobar en este Parlamento, añadió, sería la ley electoral. Cuando se proclame la Constitución, la futura ley electoral se traería aquí a la Asamblea, porque ahí se establecería cómo sería la elección de los cargos fundamentales, en qué proporción sería para los cargos de diputados, para los cargos del Estado.
Aquí surge, prosiguió Homero, una nueva Constitución socialista, revolucionaria, bajo los mismos principios y los mismos pilares pero con importantes cambios: «Todo cambio constitucional, y más una nueva Constitución, implica una transformación en el sistema jurídico de un país. Por tanto, es una tarea bastante compleja, la cual conlleva actualizar las normas jurídicas vigentes, e incorporar nuevas normas al sistema jurídico del país».
Desde hace varios días los diputados intercambian ideas sobre la propuesta del nuevo texto constitucional.
Los parlamentarios cubanos Autor: Cubadebate Publicado: 22/07/2018 | 01:43 am
Los diputados respaldaron este sábado los fundamentos del Proyecto de Constitución de la República, el cual fue presentado y debatido en el Primer Período Ordinario de Sesiones de la 9na. Legislatura de la Asamblea Nacional, que se celebra en el Palacio de Convenciones de La Habana.
Al debate de ayer le antecedieron varias jornadas en la que los parlamentarios agrupados en comisiones de trabajo dedicaron dos días a estudiar individualmente, y otra jornada a evacuar dudas e intercambiar con miembros de la Comisión que redactó el nuevo texto. En tal sentido este sábado se aportaron nuevas ideas a la propuesta de Carta Magna.
Durante sus intervenciones, los diputados agradecieron el trabajo de los grupos que desde 2013 laboraron en las diferentes variantes para la confección de los postulados para la reforma constitucional y sus bases, y a los 33 miembros de la comisión temporal que desde el pasado 2 de junio laboró en la confección del anteproyecto de reforma constitucional.
Miguel Barnet Lanza, presidente de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba, apuntó que los miembros de la Asamblea Nacional han sentido durante estos días la presencia física de Fidel, máximo artífice de la Revolución y ejemplo vivo de Patria, y que su ejemplo de lucidez y humanismo ha prevalecido en las jornadas de debate.
La Constitución propuesta es moderna y está signada por el tiempo en el que vivimos, un proyecto de vanguardia y dialéctico, donde se resaltan los derechos humanos, y donde se reafirma la igualdad y la no discriminación de las personas por ninguna causa, señaló.
«En ninguna otra Constitución había estado tan presente como ahora la política cultural, científica y educacional, así como el tema de la discriminación. Ya era hora de que nuestro pueblo tuviera esta herramienta.
«No podíamos quedarnos atrás cuando hemos sido vanguardia política y de dignidad ante el mundo. Todos podrán decir, Cuba no falló, Cuba está ahí. Esta Constitución abre la oportunidad para crear un mejor país», dijo.
Adisvey Gálvez Juvier, responsable de Asuntos Generales de la CCS Orlando Suárez Corzo, apuntó que le complace que en los fundamentos económicos se reconozca la propiedad cooperativa. «Como joven campesino me alegra constatar que la tierra sea siempre en Cuba para quien la trabaja y bajo ningún concepto para quienes no la hagan producir. Como diputado y joven estoy de acuerdo con que los principios que nos han llevado hasta aquí permanezcan inamovibles».
La diputada Reina de la Caridad Torres Pérez, directora de la Televisión avileña, añadió que el Proyecto tiene el mérito de estar atemperado a la realidad cubana, para el presente y el futuro.
Añadió que debemos proponernos, conseguir y fomentar la educación cívica de toda la sociedad cubana, y que la Constitución no puede ser una asignatura en los diferentes niveles de enseñanza, sino debe ser transversal, para contribuir a la formación de las nuevas generaciones, y así ser un país con hombres y mujeres conocedores de sus deberes y derechos.
«Se trata de que la sociedad, la familia, los medios de comunicación y todos tributen al conocimiento y saberes jurídicos, y que la Constitución forme parte del acervo cotidiano.
«Debemos garantizar nuestra preparación, porque tenemos que seguir consultando textos para esclarecer dudas, para esclarecer a nuestro pueblo», detalló.
La importancia que tiene la inclusión del ideario de Fidel y el concepto de Revolución fue reconocida por Yordanis Santo. Por su parte, Enrique Richard López expresó que no podemos olvidar la sangre derramada durante estos casi 150 años de lucha por la independencia.
Sugirió que cuando el Proyecto se analice por la población, se edite un folleto o se divulgue por los medios lo que en Cuba había antes de 1959, y lo que ha hecho la Revolución.
La legisladora Lizette Martínez Luzardo señaló que se está analizando un documento que pone al hombre y a la mujer en el centro y defiende su dignidad plena. En tal sentido propuso incluir en el Preámbulo algunos valores y elementos históricos que pueden completarlo aún más, entre ellos que se incluya el término de justicia social, pues ese elemento «distingue a nuestro proceso y en Cuba no solo se construye una Patria libre y soberana, sino también con justicia social».
Igualmente pidió agregar que en el párrafo, donde se destaca a nuestros aborígenes, también se subraye el espíritu de resistencia del pueblo cubano a lo largo de su historia, además que se destaque a los cimarrones que lucharon por su emancipación y la importancia del ideario y el ejemplo de Fidel y José Martí.
El Doctor Eduardo Torres Cuevas exhortó a estudiar las propuestas de la diputada, pues permiten que la nueva Ley de leyes marque una diferenciación respecto a las tradicionales constituciones liberales o burguesas.
Abel Prieto Jiménez enfatizó en la peculiaridad que tendría la Constitución cubana al añadir el componente de justicia social, y que agregar ese concepto y poner a nuestro Héroe Nacional, José Martí, junto a otros pilares de la Revolución como Fidel Castro y los fundadores del marxismo resulta primordial.
El diputado Elier Ramírez, miembro de la Comisión redactora, argumentó que la propuesta hecha por Lizette mejoraba la Constitución desde el punto vista conceptual e histórico.
Mariela Castro Espín apoyó por su parte las intervenciones que le antecedieron. «Estoy segura —dijo— de que si Fidel estuviese aquí ya estaría trabajando en la modificación de estos acuerdos». En otro momento del debate, propuso que se utilice un lenguaje inclusivo en el texto mientras que se mantenga la coherencia de todo el documento.
Más adelante, los diputados votaron a favor de que se realice por parte de la Comisión de trabajo encargada de la elaboración del texto, un estudio del Preámbulo y se tengan en cuenta los criterios emitidos por la pluralidad de razones expuestas. Igual sucedió con otros elementos que propusieron los diputados y diputadas.
Salvar la legalidad de nuestro país
El diputado José Cabrera sugirió que como estamos a las puertas de un proceso que demandará la preparación de nuestro Parlamento y del pueblo, se divulgue y se publique un glosario de términos —nuevos o técnicos— que recoge el presente Proyecto de Constitución, para que contribuya a una mejor comprensión del mismo por la ciudadanía.
Asiel Aguada Barceló, también diputado y cuadro profesional del Comité de la UJC del Hospital Arnaldo Milián Castro, respaldó el Proyecto de Constitución a nombre de los jóvenes; y Yulady García Segura lo hizo en nombre de las mujeres, quienes han sido esenciales en una Revolución no solo como beneficiarias sino como protagonistas de su historia.
Lo que estamos haciendo es por salvar la legalidad en nuestro país, afirmó Yusuam Palacios Ortega, presidente del Movimiento Juvenil Martiano, quien añadió que el Proyecto implica toda una transformación, pues estamos adecuando la Constitución a estos tiempos y, recordando al Apóstol, señaló: «estamos haciendo verdadera política» y sin perder nuestra esencia. Apuntó que estamos en un momento trascendental de nuestra historia y esto sucede en el aniversario 150 del inicio de nuestras guerras de independencia.
Recordó asimismo las constituciones mambisas y evocó con orgullo un episodio de nuestra historia en el que Raúl Castro fue el abanderado de los jóvenes que denunciaron el golpe de Estado de 1952 y realizaron el entierro simbólico de la Constitución de 1940, pisoteada por el zarpazo.
Palacios Ortega agregó que como el Preámbulo es el rostro de la Constitución, debe mantenerse y conservarse esa aspiración legítima del pueblo de llegar a una sociedad comunista. «Aunque estamos todavía en el proceso de construcción socialista, si algo nos distingue es esa justicia social del ideal que hasta ahora hemos defendido», abundó.
Dariana Acuña Poyedo, expresó por su parte, que en el Preámbulo debería estar plasmada la contribución que hicieron a nuestra historia y a la obra de la Revolución aquellos que no nacieron en nuestra tierra.
El apoyo al Proyecto de la Constitución presentado por la Comisión de trabajo encargada de elaborarlo continuó primando a lo largo de la sesión, no sin hacerse nuevas propuestas al Preámbulo, como más tarde sucedió con el resto de los títulos discutidos ayer.
En esencia, las proposiciones de los diputados propugnaron hacer más evidentes hechos y roles históricos de las diferentes generaciones que han construido la nacionalidad cubana a través de su protagonismo en las luchas de la revolución desde el 10 de octubre de 1868.
Al finalizar el debate sobre el proyecto de Preámbulo de la nueva Carta Magna, se suscitó un momento emotivo con la lectura por parte de Esteban Lazo de un texto enviado por el diputado José Ramón Fernández, quien no pudo asistir a la reunión del legislativo por problemas de salud, explicó el presidente de la Asamblea Nacional.
«He intentado en pocas horas revisar lo elaborado sobre la nueva Constitución —escribió el querido “Gallego” Fernández—. Deseo referirme —continuó— al mérito que tiene el trabajo realizado bajo las indicaciones del General de Ejército Raúl Castro Ruz, que ha permitido tener un texto bien organizado, claro, orientador y con un lenguaje accesible para todos».
Este es —agregaba— un documento con amplitud, claridad y útil para la ejecución de este enorme e imprescindible trabajo que es una nueva Constitución… el más importante documento que regirá a la nación —decía más adelante.
Nuestros fundamentos políticos
Luego del debate del Preámbulo del proyecto de la Ley de leyes, que duró alrededor de dos horas, los diputados comenzaron el análisis del Título I, referido a los fundamentos políticos de nuestra sociedad.
El diputado por la provincia de Holguín Pavel Rodríguez Rodríguez, se refirió a los artículos 3, 4 y 14, en los que pidió resaltar los fundamentos históricos y patrióticos sobre los cuales se sustentan, con énfasis en la irrevocabilidad del socialismo, la significación de los símbolos patrios y el papel de las organizaciones sociales y de masas.
El diputado Ariel Mantecón Ramos, miembro de la Comisión de trabajo encargada de la redacción del magno documento, explicó que la esencia de la Constitución es política, pero representa a la vez un texto de profunda raíz jurídica.
Los criterios constitucionales —aclaró— deben tener un criterio de normatividad. La parte argumentativa, convocatoria, debe ir en el Preámbulo, como aquí está, pues esta es la parte menos racionalizada de la narrativa de una ley de leyes.
El secretario del Consejo de Estado, Homero Acosta, quien moderó todo el debate de ayer, argumentó por su parte que en la elaboración del documento se trató de disminuir un lenguaje que recargara el contenido.
Los principios que ustedes están defendiendo, señaló, están recogidos en el Proyecto, y ahora lo que estamos haciendo es abundar en ellos, pero lo más importante son los principios, y estos están, reiteró.
El Doctor Eduardo Torres Cuevas, también miembro de la Comisión encargada de la redacción del texto, siguiendo el hilo de los oradores que le antecedieron, explicó que lo necesario es tener una Constitución clara, precisa y jurídicamente aplicable.
Creo que en el Preámbulo —reiteró— se centra toda la visión política que debe tener el texto, de forma tal que el cuerpo del mismo sea jurídicamente entendible, y por lo tanto más entendible políticamente.
La diputada Ania María Aparicio Alvelo, directora provincial de Justicia en Villa Clara y también miembro de la Comisión de trabajo, se afilió a lo dicho por sus colegas y explicó que el nuevo texto respeta el de la Constitución de 1976, y que lo que se ha hecho ahora es enriquecerlo con la historia de entonces a acá, básicamente con el pensamiento de Fidel.
La legisladora Yohana Odriozola Guitar, directora jurídica del Ministerio de Economía y Planificación y también parte de la comisión redactora, defendió la necesidad de dotar a la Constitución de flexibilidad y perdurabilidad en el tiempo.
El destacado jurista José Luis Toledo Santander, otro miembro de la comisión, agregaba al respecto que la Constitución, en sentido general, debe estar caracterizada por su carácter normativo, por la aplicación directa de los conceptos, evitando expresiones que la hagan excesivamente extensa, para su mejor aplicación y maniobrabilidad en la cotidianidad.
En un momento del debate que se extendía, el General de Ejército Raúl Castro Ruz, Primer Secretario del Partido, intervino y enfatizó en que en la sesión de la Asamblea se estaba presentando un documento que van a discutir millones de cubanas y cubanos, por lo que sugirió ir a las esencias y hablar con toda claridad, tomando en cuenta la intervención en la jornada matutina del Secretario del Consejo de Estado, Homero Acosta, quien explicó en detalle los contenidos del Proyecto.
Los jóvenes presentes
El estudiante Suniel Johnson Valenciano, diputado por Santiago de Cuba, destacó y agradeció que el artículo 6 de la nueva carta magna resaltara el papel protagónico de la Unión de Jóvenes Comunistas, y de los jóvenes en cada una de las etapas de la revolución cubana desde el 10 de octubre de 1868.
Su colega Ania Yelina Fernández Lara, presidenta de la FEU en la Universidad de Granma, subrayó el hecho de que la UJC, como vanguardia de la juventud cubana, apareciera después del artículo 5, que fija al Partido como fuerza dirigente superior de la sociedad, significa compromiso. «La generación histórica confía en los jóvenes, el pueblo confía en los jóvenes y nuestra meta es cumplir», afirmó.
Avanzado el debate, uno de los temas más discutidos por los parlamentarios fue la propuesta de incorporar al texto, como uno de los principios, evitar la concentración de la riqueza, como mismo se hizo con lo relativo a la concentración de la propiedad.
El diputado Elier Ramírez Cañedo señaló que este es uno de los temas más debatidos, y en su consideración lo seguirá siendo en los debates que se generen durante la consulta popular.
Pasada las seis de la tarde, eran 84 las intervenciones realizadas por los diputados durante la tarde de ayer, una muestra de la amplia discusión que generó el Proyecto del texto constitucional solo en lo referido al Preámbulo del mismo y al título que versa sobre los fundamentos económicos.
En la mañana de hoy se reanudarán los análisis y debates de un texto que promete un enriquecedor y democrático intercambio ciudadano, ahora entre los diputados, próximamente entre la población.