José Manuel Pallí: Trump no escuchó a quienes le aconsejaron mantener la apertura de Obama hacia Cuba+( Audio y Video)
El abogado y analista internacional considera que Estados Unidos perdió una oportunidad de continuar el acercamiento histórico iniciado por Barack Obama. En entrevista con Radio Miami Today, recuerda los esfuerzos de quienes intentaron evitar el retroceso de las relaciones entre ambos países.
Por Carlos Rafael Diéguez | Radio Miami Today
Miami, 14 de octubre de 2026
Las relaciones entre Cuba y Estados Unidos constituyen uno de los conflictos políticos y diplomáticos más prolongados del continente americano. Durante casi siete décadas, el enfrentamiento ha conocido momentos de extraordinaria tensión, pero también oportunidades para avanzar hacia el entendimiento.
Una de aquellas oportunidades llegó durante la presidencia de Barack Obama, cuando ambos gobiernos emprendieron un proceso de acercamiento que culminó con el restablecimiento de las relaciones diplomáticas y la reapertura de sus respectivas embajadas en La Habana y Washington, en julio de 2015.
Aunque el embargo económico estadounidense permaneció vigente, aquel acontecimiento abrió una nueva etapa en la historia de los dos países.
¿Qué habría sucedido si Donald Trump hubiera escuchado a quienes le recomendaron no desmontar aquella política?
Esta interrogante ocupa el centro de nuestra conversación con José Manuel Pallí, abogado, analista internacional y articulista de diferentes publicaciones, cuya experiencia en asuntos jurídicos y sus contactos profesionales en Cuba y Estados Unidos le permiten abordar el tema desde una perspectiva particular.
Pallí ha visitado Cuba y ha participado en iniciativas de acercamiento entre profesionales del derecho de ambos países.
También ha sido entrevistado decenas de veces por Radio Miami Today, donde ha compartido sus análisis sobre asuntos internacionales y las relaciones cubanoestadounidenses.
Si Pallí hubiera estado en el gabinete de Estados Unidos
Durante nuestra conversación le preguntamos qué haría si tuviera la posibilidad de influir en las decisiones del gabinete estadounidense para resolver el prolongado conflicto entre Washington y La Habana.
Su respuesta conduce directamente a uno de los momentos más importantes de la política estadounidense hacia Cuba en las últimas décadas: la apertura promovida por Barack Obama.
Pallí considera que lo procedente habría sido preservar aquel proceso y evitar que se revirtieran las medidas que permitieron avanzar hacia relaciones más normales entre los dos países.
Al recordar el primer mandato de Donald Trump, iniciado en enero de 2017, expresó:
«Lo que yo haría es básicamente lo mismo que entiendo yo que hicieron muchos miembros del gabinete de Trump en el año 2017».
Y explicó que, según su conocimiento, varios integrantes de aquel equipo recomendaron al presidente estadounidense que «no echara para atrás las medidas de Obama».
Entre los funcionarios que menciona se encuentra Rex Tillerson, quien ocupó la Secretaría de Estado durante parte de aquella primera administración.
La entrevista en Audio.
Pallí sostiene, además, que existieron personas cercanas a Trump, algunas vinculadas con sus antiguos intereses empresariales, que también intentaron convencerlo de mantener el acercamiento con Cuba.
Estas afirmaciones forman parte del testimonio del entrevistado y permiten conocer su interpretación de las discusiones que rodearon aquellas decisiones.
Trump mantuvo las embajadas, pero no continuó el acercamiento
Uno de los aspectos más significativos del análisis de Pallí es la contradicción entre la continuidad formal de las relaciones diplomáticas y el retroceso de las iniciativas de entendimiento.
Donald Trump no rompió las relaciones diplomáticas restablecidas durante la administración Obama. La embajada estadounidense permaneció en La Habana y la representación diplomática cubana continuó en Washington.
Sin embargo, su gobierno adoptó medidas que restringieron los intercambios y modificaron sustancialmente el clima político bilateral.
Para Pallí, la decisión de no cerrar las embajadas representó apenas una parte de lo que quienes defendían la continuidad del acercamiento habían intentado conseguir.
El abogado también recuerda que, antes de llegar a la Casa Blanca, Trump había mostrado interés por las oportunidades económicas que podía ofrecer Cuba.
Según su interpretación, existía una diferencia entre aquellas expectativas empresariales y las posiciones que posteriormente sostuvo ante determinados sectores políticos cubanoamericanos.
La interrogante es evidente: si existían oportunidades para desarrollar relaciones económicas y diplomáticas, ¿por qué no se continuó el camino iniciado por Obama?
De la apertura diplomática al endurecimiento de las sanciones
El contraste adquiere una dimensión particular cuando examinamos la situación de las relaciones bilaterales en 2026.
Las políticas de sanciones, las restricciones comerciales y financieras, así como las denuncias sobre las medidas estadounidenses que obstaculizan el suministro de petróleo a Cuba, forman parte del escenario de confrontación que Radio Miami Today ha venido siguiendo.
A este panorama se añade la preocupación por las declaraciones y los debates sobre posibles acciones militares contra la isla, en un contexto internacional marcado por importantes tensiones.
Las denuncias sobre un cerco energético y las advertencias acerca del riesgo de una confrontación militar requieren analizar las medidas concretas, su alcance y sus consecuencias humanitarias.
Desde una perspectiva periodística, resulta especialmente importante distinguir entre las declaraciones políticas, las medidas efectivamente aplicadas y los posibles escenarios futuros.
Pero existe una contradicción diplomática que merece atención: Cuba y Estados Unidos mantienen relaciones oficiales mientras sus profundas diferencias políticas continúan condicionando las posibilidades de cooperación.
La existencia de embajadas constituye un canal para la comunicación. No garantiza, por sí sola, que exista una política de entendimiento.
Precisamente ahí reside una de las cuestiones que plantea nuestra entrevista con José Manuel Pallí.
Los intentos de abrir otros caminos
Pallí no limita su análisis a los gobiernos de Obama y Trump.
Durante nuestra conversación recuerda que, junto a profesionales como Tony Zamora y Alfredo Durán, participó en esfuerzos discretos para promover una visión diferente de las relaciones entre Cuba y Estados Unidos.
Aquellas iniciativas comenzaron, según relata, durante la administración de George W. Bush, incluso antes de los acontecimientos del 11 de septiembre de 2001.
Se trataba de intercambios profesionales y contactos destinados a presentar alternativas a las políticas tradicionales hacia Cuba.
«Con Cuba había que seguir otro camino», afirmó Pallí al recordar aquellas experiencias.
Como abogado, se interesó especialmente por conocer el sistema jurídico cubano, sus instituciones y a los profesionales que participaban en su funcionamiento.
También recuerda sus visitas a Washington y sus contactos con funcionarios vinculados al seguimiento de los asuntos cubanos en el Departamento de Estado.
Su testimonio revela las dificultades que encontró para presentar opiniones distintas de las que predominaban entre algunos de sus interlocutores.
Para asesorar sobre Cuba hay que conocer Cuba
Hay otro elemento de particular importancia en las declaraciones de José Manuel Pallí.
El abogado cuestiona que se formulen políticas hacia Cuba sin un conocimiento suficiente de sus realidades institucionales, jurídicas y sociales.
Su experiencia le permite insistir en una cuestión esencial: no basta con conocer las posiciones políticas que existen acerca de Cuba; también resulta necesario conocer directamente el país.
Pallí considera que algunos de los principales responsables de las decisiones estadounidenses no poseen ese conocimiento.
Esta valoración, independientemente de las diferencias políticas que pueda suscitar, abre una discusión necesaria sobre la importancia de la información, la experiencia y el intercambio profesional en el diseño de las relaciones internacionales.
Conocer una sociedad no implica compartir necesariamente su sistema político ni sus decisiones gubernamentales.
Significa disponer de elementos suficientes para comprender sus instituciones, sus problemas, sus potencialidades y las consecuencias que determinadas medidas pueden tener sobre su población.
Obama demostró que era posible comenzar otro camino
El restablecimiento de las relaciones diplomáticas durante el gobierno de Barack Obama no resolvió todas las diferencias históricas entre Cuba y Estados Unidos.
Tampoco eliminó el embargo económico ni los numerosos desacuerdos acumulados durante décadas.
Pero sí demostró que dos gobiernos con sistemas políticos y posiciones profundamente diferentes podían dialogar, negociar y alcanzar acuerdos.
Fue una decisión política que transformó el escenario bilateral y abrió posibilidades para el intercambio económico, cultural, científico, académico y humano.
Al recuperar las declaraciones de José Manuel Pallí, resulta inevitable recordar aquella experiencia y preguntarnos cuáles de sus enseñanzas podrían contribuir a futuras iniciativas de entendimiento.
El argumento central del entrevistado es que la administración Trump tuvo ante sí un proceso de acercamiento ya iniciado y optó por no mantener aquella orientación.
Las razones, responsabilidades y consecuencias de esa decisión continúan siendo objeto de debate.
El diálogo sigue siendo una posibilidad
La entrevista con José Manuel Pallí invita a examinar las relaciones entre Cuba y Estados Unidos desde la experiencia histórica, los intereses económicos y las oportunidades diplomáticas.
Seguiremos conversando con Pallí en una segunda y tercera parte.
