
Aquí se usa el término Viernes Negro, cuando se abren las grandes puertas de los mercados del la sociedad de consumo, para dar rienda suelta a las ventas baratas (¿?) donde y cuando la muchedumbre, fanaticada por los anuncios, abarrotan las entradas. Así quizás pasa en el M.A., a la hora de ver y oír a Trump. La fanaticada está allí con sus lidercillos s de hacer cámara.
Ya toda la prensa, desde la sensacionalista del gueto hasta los diarios más serios del país, llenan sus primeras planas con lo que dirá el presidente, en contra de la pequeña nación caribeña y sus 11.3 millones de habitantes. Esta es una de esas naciones donde nunca hay sorpresas, porque siempre se adelanta lo que va a suceder sobre todo cuando el mandatario, ya previamente le han preparado su discurso y lo conoce todo el mundo, antes de hablar.
La prensa escrita y televisiva así como las peroratas de la radio controlada, ya publican días y horas antes, lo que este hombre antipresidenciable, dirá en contra a isla de los tainos y los siboneyes, hoy convertidos en cubanos, desde hace más de medio milenio.
Este viernes negro, ya se sabe todo lo que pasará y es por ello que me asaltan algunas dudas: ¿ cómo es posible que exista un grupo de seres humanos que se dediquen casi por entero a combatir, menospreciar, golpear, herir, desprestigiar, cerrarle las puertas, gozarse de las miserias que sufre todo el pueblo cubano ? y aún buscarle más daños posibles, como explica el gran listado de propuestas del posible triunvirato, Rubio – Diaz Balart – el pequeñuelo Curbelo (como Cesar, Pompeyo y Craso) ANE, quienes hoy son los señalados a dictarles al presidente como debe ser su política ante la República de Cuba, soberana e independiente, como bochornoso acto de magia.
También hago un simil imaginario con otros lugares donde y cuando pienso que un país podría dictarle los destinos otro cercano. Pudiera ser Nicaragua a Costa Rica y viceversa; Guatemala a Belice; Ghana a Togo; Laos a Cambodia, etc.. Así y no de otra forma actúa el imperio estadounidense, con nuestra patria, y aceptando los traidores y desertores en su seno, creen que pueden ganar esta batalla de un colonizador contra todo un pueblo.
Trump, ya los cubanos estamos preparados y listos para recibir tus nuevas andanadas y las de tus acólitos, vengan lo que vengan, lucharemos desde todos los puntos de la isla hasta de nuevo en las calles de Miami contra todo lo que nos quieras arrebatar.
Les habló, “Desde Miami”, Roberto Solís.










