Por Reinaldo López. Corresponsal en Caracas
Las acciones del inquilino de la Casa Blanca contra América Latina siguen demostrando que nos conduce a un desastre global del cual los demás serán los que paguen las consecuencias. El primer territorio ocupado en esta escalada belicista no fue Venezuela, fue Panamá que se rindió sin siquiera alzar la voz. El país cuyo prócer independentista es una rodaja de sandía, entregó el canal al dominio estadounidense otra vez, y tras ellos, vino una andanada de títeres serviles como Milei en Argentina, Bukele en El Salvador y cualquier cantidad de gobiernos que son dóciles en obedecer. Interfirió en elecciones, impuso candidatos y con eso, se ha garantizado el control de la región.
Pero la fase dos de su plan macabro es la que pasa al fuego, al uso de las armas. Venezuela, país que se ha forjado en la batalla para ser independiente y soberano, hoy tiene un misil de tamaño colosal en la cabeza, apuntándole sobre la población, porque el petróleo queda en otra parte, donde no vive el grueso de la gente. Ni a Trump ni a Rubio les importa en lo mas mínimo, convertir a Caracas en un cráter, mientras que los pozos petroleros sean usados para saquear el crudo que pertenece legalmente a los venezolanos. Con Maduro y su esposa secuestrados en NY, en Venezuela Trump tiene secuestrado a un país y el gobierno de Delcy Rodríguez es esa válvula que regula la presión en la medida de lo posible, en una acción que se califica de heroica, porque la destrucción del 3 de enero de 2026 dejo militarmente vulnerable al país, que no puede confrontar la asimetría de misiles contra combatientes. No veremos gringos caminando por las selvas venezolanas, su demostración de poder es a distancia y ahí es donde esta una inmensa brecha.
La moral de los venezolanos de verdad, esos que aman su tierra y su soberanía, siendo chavistas o no, esta tocada. Existe pena en la gente por como los combatientes cubanos fueron martirizados junto a nuestros soldados, porque nos brindaron su vida con la misma entrega con que otros nos trajeron educación para alfabetizar, salud para salvar vidas, deporte para triunfar y ejemplo de organización popular. Merecen homenajes que no nos permiten hacer, pero que llegarán los tiempos en que lo reciban, pero primero debemos sobrevivir a lo que viene, para luego triunfar.
Ese secuestro de Venezuela, sirvió para demostrarle a los gobernantes de Colombia, Brasil, Uruguay y México, como es que pueden terminar si se resisten. Por su parte, Nicaragua y Cuba, esos que han estado firmes en sus posturas sin medias tintas, deben comprender que estan en el objetivo. Son amenazados por su simbolismo, pero tambien por posiciones estratégicas. El exterminio de la izquierda y el movimiento popular es clave para el fascismo. El comunismo dejó que el fascismo se refugiara en los brazos de EEUU e Inglaterra una vez finalizada la 2da guerra mundial, pero el fascismo no hará lo mismo con la izquierda, con los luchadores del pueblo y no esta un Iosif Stalin que ejerza el contra peso.
Cuba debe entender que Trump no tiene limite moral, como recientemente lo dijo en una entrevista. A el no le importa la vida de nadie, ni el derecho internacional, su objetivo es mayusculo y es la guerra. Groenlandia y Canadá, son objetivos estratégicos para servir de colchón para cualquier respuesta desde asia, europa del este o el oriente medio. Somos todos escudos humanos, somos recursos necesarios para su guerra, somos testigos del inmenso peligro que nos acecha. En el propio suelo estadounidense tampoco la población se salva. La violencia del estado contra la ciudadanía ya se vive, como en Minneapolis, como en todos los estados que han sido ocupados por fuerzas militares por orden federal. Se está levantando la cerca para la granja, y no sabemos cuanto tiempo tarde para la rebelión, pero entre mas rapido despertemos del estupor, más probabilidades tenemos de evitar el horror de la tercera parte de una guerra del capital contra la humanidad.
Reinaldo López











