Todo tranquilo en La Habana

Traducido del más allá por  Max Lesnik

 

Cada vez que regreso a Miami después de una de mis frecuentes visitas  a Cuba la pregunta obligada que me hacen es que como andan las cosas por  allá puesto que lo que se  lee en El Herald en Español  o lo que se ve en los  Canales  Cloacas del sur de la Florida  es siempre tan negativo en cuanto a la vida de los cubanos de la isla que pareciera que  aquello es peor que el Infierno y que el derrumbe del país  está al doblar  de la esquina.

Lo cierto es que no vale la pena salirle al paso a estos agoreros  del desastre, porque por  más que se les  diga  que la Cuba  de hoy nada tiene que ver con lo que  de  allá  se dice  en Miami,  ellos seguirán repitiendo  las  mismas falsedades  de siempre que en ello les va su existencia,  puesto que quien  vive  de la mentira  llega  a creer tanto en ella que aceptar  la  realidad significaría la muerte  definitiva.

De lo que si se habla  en  La  Habana  es  de Donald Trump y de sus primeras medidas  de gobierno, que han provocado una ola  de protestas en toda  la nación apenas a unos días de la toma de posesión  del nuevo equipo  gubernamental.

La preocupación es general por lo de las futuras  relaciones  entre  Estados Unidos   y Cuba aunque los más sabios de mis amigos cubanos toman las cosas  con calma puesto que de cambiar las cosas  para mal- me refiero a las relaciones entre los dos gobiernos-  los  de allá  piensan que si resistieron a tantos otros  presidentes  norteamericanos  empeñados en dar   al traste  con  la Revolución Cubana,  como no se va a poder  capear con éxito a ese ciclón que se llama  Donald Trump.

“Believe me”-  créanme  a mi, como dice el  propio Trump- la gran preocupación  de este Duende no es por  Cuba  sino por  Estados  Unidos  y el pueblo   norteamericano si  el  nuevo  inquilino de la Casa Blanca  se va fuera de control y provoca  un cataclismo de imprevisibles consecuencias para  el mundo tal como lo conocimos hasta hoy.

De La  Habana decimos: Todo  tranquilo por  allá. Porque la  Rebambaramba  está acá.  Y es  de lo que hay que preocuparse  de verdad.

Y hasta  la  próxima entrega  amigos de El  Duende que con mi gallo me voy cantando  a mi tumba fría. Bambarambay.

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Max Lesnik,  director de Radio Miami en La Habana

( Foto Hedelbert López Blanch)

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