“Tanta fuerza en su mente como es su brazo”
Con esta frase tan simple pero tan grande, fue descrito El Titán de Bronce, el Mayor General Antonio Maceo y Grajales por nuestro apóstol José Martí. Precisamente hoy se conmemora una vez más, otro aniversario de su caída en combate contra el colonialismo español, ocurrida en las cercanías de San Pedro, en Punta Brava, el 7 de diciembre de 1896, fin de su vida junto a su columna invasora que desde el Oriente atravesó la isla por más mil kilómetros y otras tantas batallas.
Este día fue la fecha aciaga que termina con la vida de uno de los líderes más útiles del Ejercito Mambí en la Cuba colonizada de entonces. Cae en fiero combate contra una numerosa columna española y su cuerpo es defendido por su ayudante personal, el teniente Francisco (Panchito) Gómez Toro hijo del generalísimo Máximo Gómez, hasta que una sarta de bestias con uniforme español, les rematan a machetazos, si saber siquiera quienes eran aquellos héroes de la patria de Martí.
Con su solo 51 años de edad, el León Mayor, como le conocían los que le temían en el ejército español, Maceo, sus hermanos, todos, y su padre y madre, fueron de una estipe patriótica dentro de las maniguas cubanas. Y es por ello que más tarde la historia dedica esta fecha a la conmemoración no solo de su heroica muerte, sino que debido a lo esta representó para nuestra historia, este homenaje se transforma en El día de los todos los Mártires de Patria, en la lucha por su independencia y soberanía.
Tras estos hechos de los Maceo, Martí, Agramonte , Céspedes, Mella, Píes, Guevara y otros grandes de la patria, es que se forga aquella Generacióon del Centenario y otras tantas que logran, juntas, en 1959 el comienzo de aquella República por la que tantos han caido, brindando su ejemplo.
¡GLORIA ETERNA A LOS CAIDOS POR CUBA “.
Cuba respeta la mayoría de marcas extranjeras.
Aunque no sea del agrado de los detractores de la Revolución Cubana, que solo observan las manchas del sol y las usan como permanente críticas, ante la luz tan brillante que las opaca, tenemos que reconocer que nuestra nación de origen respeta la propiedad privada de otros lugares. En la isla existen más de 1,500 marcas estadounidenses registradas por sus compañías, las cuales esperan el momento de que no exista el criminal Bloqueo del imperio, para empezar una comercialización e industrialización, con los cubanos. Tal es así que actualmente, en la ciudad de Camagüey, en este del país, un pequeño empresario cubano que estableció un negocio de los conocidos “hamberguers” cubanos, cuyo nombre fue de inicio “La McDonald´s Camagüeyana”.
Posteriormente al parecer alguien le aconsejo al dueño, Julio Manzini, del exitoso especie de paladar, que ese nombre pertenece a una empresa yanqui y le podía traer problemas en el futuro por su uso indebido, sobre todo después que se están abriendo nuevas puertas al negociante estadounidense. La cosa fue más que un consejo. Manzini fue visitado, muy amigablemente por cierto, por un abogado de la firma McDonald´s de Estados Unidos y fue entonces que ahora ese restaurante de comidas rápidas, a 500 kilómetros de La Habana, se llama “La Cafetería Camagüeyana” y asunto concluidos.
Es bueno recordar que entre los grandes negocios registrados y respetados por las leyes en Cuba, existen algunos muy famosos, que deben tenerse muy en cuenta a la hora de escoger un nombre o siquiera frases de propaganda o algo por el estilo, entre estos se encuentran, Coca-Cola, Ppsi Cola, Levi´s, Nike, Satarbuks, Kentuky Fried Chikens, Goodyear y muchos otros negocios, los que se pueden consultar con la Oficina Cubana de Propiedad Industrial a ver si se puede o no usar un nombre o siquiera un slogan.
Les habló, “Desde Miami”, Roberto Solís.