Con esta oración jocosa se puede calificar lo dictaminado por el presidente Obama con relación a la emigración ilegal de cubanos hacia Estados Unidos.
A raíz de lograr la cifra de más de 50,000 cubanos que arribaron a las fronteras de esta nación en el pasado año, hoy se emite una orden ejecutiva nueva que deja sin efecto la “costumbre” convertida casi en ley de “pies secos / pies mojados”. Quiere decir que a partir de las cuatro de la tarde del día de ayer se comenzaron a prohibir entradas al país, por cualquier frontera, marítima o terrestre, de cubanos sin visados legales para hacerlo. Ya en algunos lugares fronterozos con México, se le ha negado entrada a cubanos a este territorio desde la tarde de ayer.
También las operaciones de otorgar inmediato visado y “parole” una vez en territorio estadounidense, al personal médico cubano desde cualquier lugar donde renunciaran a seguir sirviendo en las misiones oficiales cubanas, conocidas por Solidaridad Internacionalista, quedan totalmente canceladas.
Claro nada de esto significa que los cubanos de una u otra situación, que ya fueron admitidos en el país antes de esta nueva regulación, pudieran ser afectados por la misma. Estos continuarán recibiendo las «ayudas» permitidas y después de un año y un día de permanencia aquí, podrán empezar a tramitar sus residencias permanentes legales.
Lo grave para muchos cubanos que trae consigo todo esto es que los profesionales de ese sector de atención a la salud, que ya han renunciado en algunos países donde ejercían y estaban en espera de un visado de la embajada yanqui, al parecer ya no lo recibirán. Así como los otros criollos que les ha sorprendido esta noticia caminando por entre las naciones centroamericanas hacia la frontera con México para después hacerlo hacia este país, quedan atrapados en ese limbo sin el futuro posible que buscaban. También y mucho más trágico son los balseros que les ha agarrado en pleno mar esta cosa, de la cual se enterarán cuando pisen arenas de las playas de este país. y sean devueltos.
Así mismo sucede con los otros cubanos varados en otras naciones del globo que pensaban entrar aquí con visado y legalmente. Este solo se le otorgará a personas que reúnan las condiciones migratorias establecidas como lo puede solicitar un venezolano, un guatemalteco, un hondureño, un salvadoreño, etc., desde ahora el cubano es uno más entre estos emigrantes, sin privilegios.
Solo, y así lo aclara la noticia, se podrá aspirar a un “asilo político” probando persecución y peligro por sus vidas si son regresados a Cuba. Cosa esta muy difícil de poder hacer, toda vez que la inmensa mayoría de estos emigrados, siempre aseguran que viajan a Estados Unidos por razones netamente económicas. Inclusive muchos de ellos una vez legalizadas sus estancias aquí (un año y un día más o menos), vuelven a la isla a visitar a los suyos cargados de regalos.
El asilo político, según leguleyos que hicieron declaraciones a raíz de lo acontecido, cuesta mucho trabajo para lograrlo y demora su aprobación, caso que así fuere, hasta 150 días. Donde y cuando el solicitante estaría retenido en un centro de emigración del estado, todo ese tiempo. Y después de todo podrían hasta ser regresado a su patria de origen.
Lo otro grave es que para aplicar esta regulación se requerirá que las autoridades guarda fronteras yanquis y los oficiales de emigración, ambos en conjunto, reforzarán sus vigilancias en las costas y tierra, para lograr sorprender a los que logran llegar a estas. La orden es clara, deben ser inmediatamente devueltos a la isla, como ocurría cuando eran sorprendidos en el mar si aún tocar tierra firme. Cuba por su parte asegura que recibirá a los devueltos sin tomar represalias algunas contra ellos. Así mismo recibirá a los galenos que regresen, reintegrándoles sus trabajos u otros similares.
Se pudo saber que esta situación ha estado fraguándose en secreto entre ambas naciones por algunos meses, tal y cuando se establecieron relaciones diplomáticas y se liberaron a los tres restantes Héroes Cubanos y se cedió al contratista de USAID, encarcelado en La Habana así como a otros prisioneros de interés yanqui, en diciembre del 2,014.
Por lo que esto nuevo es el resultado de acuerdos entre ambos gobiernos y será muy difícil de revocar, en caso que el nuevo presidente impuesto, Donald Trump lo desee entorpecer. Después que tome posesión del cargo la próxima semana. Además lo ocurrido hoy se asemeja mucho a las exigencias de algunos congresistas – incluyendo cubanoamericanos – sobre eliminar los abusos del Acta de Juste Cubano y es precisamente lo que se busca con estos privilegios para los cubanos solamente. Desde ahora en lo adelante estos deberán tramitar sus entradas en esta nación por las vías que lo hacen otros emigrantes de otros lugares desde China, hasta la Patagonia.
Nada amigos, que la despedida de Obama con relación a Cuba, ha sido de alquilar balcones para terminar de ver esta obra de teatro.
Les habló, “Desde Miami”, Roberto Solís.










