
La Habana.- Estúpido fue el discurso pronunciado por el presidente
Trump en Miami el viernes 16 de junio en el que dejó saber su política
contra el pueblo cubano. Tan estúpido, como estúpido ha demostrado
ser míster Trump en su desempeño en la presidencia de Estados Unidos
en los meses que la ha ejercido; tan estúpido, como estúpidos son los
miembros de la extrema derecha cubanoamericana– muchos de ellos
terroristas– que como sedientes cadáveres de vampiros, en triste
espectáculo, rodeaban al presente inquilino de la Casa Blanca como su
nuevo redentor en su derrotado afán de sangre y hambruna por destruir
la independencia y la soberanía de Cuba.
Las membresías de la Brigada Antonio Maceo, la Alianza Martiana –como
organización individual-, la Asociación José Martí, la ATC, la
Asociación de Mujeres Cristianas en Defensa de la Familia, el Círculo
Bolivariano de Miami, y el Círculo de Intelectuales y Artistas de
Miami, todas organizaciones de la emigración cubana que en Miami
conformamos la coalición Alianza Martiana, nos unimos al resto del
pueblo cubano así como al resto de la emigración cubana patriótica
radicada en los demás estados de la Unión y en decenas de otros países
a través del mundo, en su rechazo y condena a esta nueva agresión
estadounidense contra el pueblo cubano.
Sabrá Dios las razones que impulsaron a míster Trump para tomar tan
descabellada decisión. Haciendo análisis razonables es muy difícil
entenderla. Se alega por varios órganos de prensa que la decisión es
motivada por razones de índole electoral para continuar logrando el
respaldo de la comunidad cubana en la Florida, en Miami
principalmente. Eso es mentira; mentira que es fácilmente demostrable
por los hechos. El 50% del voto cubano en la Florida fue en contra de
la candidatura de míster Trump a la presidencia.
Todavía hay mucha gente que cree que el voto cubano en la Florida va
abrumadoramente a favor del candidato presidencial que apoya una
política de guerra, de Bloqueo, contra el pueblo cubano. Hace más de 8
años, tres elecciones presidenciales, que no ha sido así. Y mientras
más tiempo pase, y más cubanas y cubanos de más reciente llegada
decidan hacerse ciudadanos de Estados Unidos y ejerzan su derecho al
voto, más será el apoyo a los candidatos que propongan el fin del
Bloqueo y las demás políticas de Estados Unidos en contra de los suyos
en Cuba.
Como esta es una Nota de Prensa y no un análisis a fondo de la
situación, nos resta por decir que las razones que motivaron la
decisión de míster Trump a favor de esta inverosímil política en
contra de Cuba pudieran encontrarse en su infantilísmo político, y su
creciente desespero por intentar mantener a flote su naufragante
presidencia buscando quiméricas alianzas, como por ejemplo, con el
senador Marco Rubio, cubanoamericano, payasón y oportunista de feria,
quien es miembro del cada vez más importante Comité de Inteligencia
del Senado.
Así, revestido, para no decir disfrazado, en el ropaje y lenguaje al
estilo de la decrépita cruzada contrarrevolucionaria muchas veces
derrotada por el pueblo cubano a través de las últimas seis décadas,
el presidente Trump, en esta más reciente puesta en escena, rodeado de
los sedientos vampiros de la extrema derecha cubanoamericana, montó
una sombría escena de ópera bufa.
Lamentablemente, estas nuevas decisiones, por el poderío que ejerce en
el mundo Estados Unidos, muchos más sacrificios le costará a nuestro
pueblo continuar en su inclaudicable decisión de proseguir
profundizando una sociedad socialista cada vez más justa y equitativa.
A nosotros todos, cubanos y no cubanos, que apoyamos y respetamos la
decisión del pueblo cubano a su soberanía, nos corresponde continuar
luchando contra semejantes ultrajes a los derechos fundamentales de
ese pueblo a vivir y desarrollarse en paz.










