
¿QUE VA A PASAR CON CUBA?
Desde hace poco, el nombre de Cuba, el cual hasta hace poco apenas se oía, está saliendo constantemente en los medios de occidente. Desde que los Yankis bombardearon Caracas y secuestraron al Presidente de Venezuela, cada vez más se lee, ve u oye sobre nuestra patria. Debido al aumento de presiones por parte del gobierno de Donald Trump a la isla, las condiciones de vida de los cubanos ha llegado a un momento de desesperación y desesperanza. Los productos cada vez son más caros y más escasos, los agobiantes apagones cada vez son más largos y más constantes, el transporte público cada vez es más escaso y la irritación de la población está llegando a niveles insoportables. El peligro de un estallido social no está tan lejos a la vista y la creación de un caos social no es tan inimaginable.
Ante este tan peligroso panorama, el gobierno está tomando rápidamente medidas drásticas en la economía, las cuales, a mi modo de ver, debió de haber tomado hace ya mucho tiempo. Pero bueno, las está tomando, y como dice el dicho, es mejor tarde que nunca. El problema es que cualquier medida que se tome, por muy profunda que sea, no es mágica, no cambia todo de la noche a la mañana y menos, cuando se están tratando de implantar en un estado de plaza sitiada, en donde para dar un paso hay que pensarlo dos veces.
Trump y su pandilla aprieta cada vez más el puño, mientras sigue afirmando que la caída del gobierno es inminente, que cada día está más cerca, que su canciller mantiene conversaciones con altos personajes del régimen cubano y que pronto tomará a Cuba amigablemente. ¿Quién entiende eso de tomar a Cuba amigablemente?
QUÉ VA A PASAR CON CUBA? II
El gobierno cubano ha reiterado una y otra vez que está dispuesto a sentarse con el gobierno de EEUU sin condiciones y en un diálogo respetuoso y que hasta el momento, no se mantienen conversaciones en ese sentido. Es posible que existan tales contactos y que por seguridad nacional aún no salgan a la luz pública, todo es posible en la viña del señor. Por mi parte, sí quisiera que se llevaran a cabo esas conversaciones, (pero solo en la forma en que el gobierno cubano lo plantea) no solo por el beneficio que traeríam al pueblo de Cuba, sino también a la imagen de Estados Unidos.
Ahora bien, existen muchos cubanos que manifiestan que Cuba tienen que sentarse con los americanos de todas formas, aunque tengan que bajarse los pantalones, y dejarse de tanta bobería, que si el gobierno y sus pocos seguidores quieren inmolarse, no le puede seguir exigiendo al resto de la población que también se inmole, incluso, alguien de esa tendencia me dijo, en una contrariada conversación, que los que quisieran mantenerse con los pantalones bien puestos, que se vayan para Pinar del Río y que allí se batieran con los Marines y sus bombas, pero que dejaran al pueblo tranquilo.
No estoy metido, ni enterado de lo que está sucediendo en los círculos internos de la dirigencia cubana, no sé lo que ellos discuten, no sé las opciones que tienen entre sus manos, incluso, no estoy seguro de que estén dispuestos a tomar una posición numantina ( resistencia tenaz, heroica) antes que arrodillarse ante el gigante azotador, tampoco sé si estarían dispuestos a dejar el decoro y la dignidad a un lado y rendirse ante la brutalidad, la fuerza y la humillación.
Solo sé que la vida es una sola y que es preferible perderla antes de caer en la indignidad de arrodillarse ante la furia del poderoso. Bueno, eso lo pienso yo, pero para los que me digan que yo digo eso porque no estoy allí, les quiero recordar que cuando fueron derribadas las avionetas, yo estaba en La Habana con mi esposa, y ante la probabilidad de una intervención militar de USA, le dije a ella que se fuera para Miami vía Bahamas y yo me fui para mi pueblo en Villaclara.
No soy más valiente que nadie, pero sí creo que hay cosas que uno tiene que hacer para tener la conciencia tranquila. Es mejor morir con decoro que vivir con la frente humillada.










