“El próximo 9 / 11 se acerca”
Este es el pronóstico que movió no solo a Linsey Grahan, aspirante a la candidatura republicana a la presidencia para las elecciones del próximo año con su teoría de que “el próximo 9/11 está llegando”, también su colega Santorun, quien ha certificado que “Hemos entrado en la III Guerra Mundial”, etc., etc., todo se trata del tema obligado para estos conservadores que se dedicaron a hablar por un buen rato ayer en debate de nueve candidatos (los más sobresalientes) de la larga lista que aspira a ser nominado por su partido. La agenda, si es que se podría calificar así, giró sobre los problemas de Estados Unidos y su guerra contra el terrorismo, que incluyó no solo una postura agresiva y radical de los candidatos, sino que ya se centra en posiciones xenofóbicas y hasta racistas.
Caer bien al electorado conservador, es la meta aunque para ello haya que vender el alma al diablo. Entre los aspirantes hay dos que se señalan por sus orígenes de ascendencia cubana, Rubio y Cruz, no por ello más agresivos, pues las criticas vuelan por la cabeza de todos, son de que actuan muy suaves a la hora de hablar sobre el terrorismo, según, el líder de esas posiciones extremas, Donald Trump. Aunque esto le ha mantenido a la cabeza en las encuestas que tildan de fanatismo real sobre una posición violenta. Así reacciona aquí la mayoría radical de los votantes.
No vimos que se trataron asuntos tan o más importantes que la lucha contra el terror de ISIS –EI, que pudieran abarcar mucho tiempo para explicar plataformas de algunos en cuanto a los problemas domésticos. La economía, la emigración ordenada y segura, los derechos humanos y civiles, las agresivas posturas de los uniformados en las localidades donde se abusa de estar a cargo del orden y donde se llega hasta el asesinato avalado por una creciente discriminación xenofóbica, el cambio climático, la sobre carga de los impuestos para el uso indebido de estos en presupuestos equivocados, en fin habría para escoger temas importantes a tratar y que podrían despertar interés en la población, mucho más que hacerle releer y asistir a cartones animados y películas donde el soldado americano es la solución como súper hombre, y las supuestas ayudas a otras naciones con sacos de alimentos colgando en los cañones de los tanques de guerra, que enardece a la ciudadanía cuando se le presenta como se hace en estos debates.
Analistas políticos de relieve y eruditos en materia de debates, dan como banal y de miedo y terror, lo tratado en este último encuentro y que poco o nada aportaron, señalando que en sus homólogos demócratas los temas son de mayor relieve informativo y de peso nacional.
¿ Qué intereses tendrían el mando en Estados Unidos ?
Informa la prensa nacional que la mitad de las contribuciones de campaña electorera, proviene de solo 158 familias estadounidenses, estamos hablando de unos $ 176 millones, en solo las primeras etapas de recolección de “donaciones” (léase inversiones). La pregunta que se cae de la mata en ¿ Cuántos favores habría que agradecer…y cobrar después ? siendo el 87 % de estas dedicadas a las arcas republicanas.
Para solo brindar un ejemplo que tipifica como funciona esta maquinaria de la plata para las elecciones como negocio, bastaría un caso, que por su puesto no es nada aislado. En Texas una familia que ha ganado billones de dólares en la explotación de gas natural, the Wilks of Texas, ha donado $ 15 millones a la campaña del senador de ese estado, Ted Cruz, el cual como candidato calificado de reformista ha absorbido donaciones por más de 200 familias que han logrado reunir otros tantos millones. Así es amigos como se comporta la elección electorera donde se incluyen desde al presidente del país hasta los simples jueces que van a “aplicar” las leyes favoreciendo por supuesto a sus mayores y mejores donantes.
Les habló, “Desde Miami”, Roberto Solís.