
Las declaraciones de Konashenkov se producen horas después de que la cadena televisiva CNN reportara, citando a un alto funcionario estadounidense, que la comunidad militar y de inteligencia de EE.UU. “interceptó comunicaciones entre el Ejército sirio y expertos químicos sobre la preparación del ataque con gas sarín en Idlib, del que Washington acusa al Gobierno del país árabe”.
A su juicio, el Pentágono tradicionalmente justifica cualquier violación del derecho internacional, especialmente agresiones v militares de Estados Unidos contra países soberanos, con algunas pruebas ‘incontestables’ de crímenes. “Estas pseudopruebas son tanto más ‘secretas’ cuanto más artificiales”, acotó.
Agregó que si los servicios especiales estadounidenses continúan ocultando las pruebas de crímenes de lesa humanidad, de las que afirman disponer, esto significa que no tienen ninguna prueba.










