
La tierra no deja de llorar ante la amarga historia de guerras. Ojo, la guerra con Irán puede irse tan lejos, que puede sumar a todos los pueblos del Mundo y afectarlos en su seguridad y economias. Según reportes de hoy —dos de marzo del 2026—, unos doce países están directamente implicados en la guerra contra Irán. Estados Unidos e Israel (iniciadores), Irán (principal objetivo ), más los golpeados por misiles iraníes: Emiratos Árabes, Qatar, Bahréin, Kuwait, Arabia Saudita, Jordania, y hasta Chipre por bases británicas. Líbano entra por Hezbolá, e Irak y Siria por milicias aliadas.

Lo incongruente e inesperado de esta guerra es: Estados Unidos, en Ginebra, sentado en la mesa con Irán, había alcanzado avances reales: acuerdos sobre uranio, inspecciones, mediación. Irán afirmó en ese momento que las negociaciones nucleares habian sido más serias y más largas que en el pasado, y que se lograron buenos avances. Sin embargo dos días después, sin aviso, atacaron, sin mediar una declaraciónde Guerra y a espaldas del Congreso norteamericano. Mataron al líder de Irán, destruyendo sitios nucleares.
Con ésta decisión, la diplomacia se prostituye: ¿quién va a creer en el diálogo con EE.UU cuando el puño llega antes que la palabra?Tiene razón Bernie Sanders al decir que el ataque es inconstitucional, sin Congreso, sin sentido. Pero más allá de lo legal, lo que se rompe es la confianza.
Irán ha denunciado que Estados Unidos e Israel no solo atacaron cuarteles militares e instalaciones nucleares, sino también han bombardeado intencionalmente una escuela de niñas en Minab, el sur iraní, dejando a mas de 100 infantes muertos.
Doce naciones —desde el Golfo hasta el Líbano— arden en medio del conflicto que pudo evitarse.
Las guerras no son buenas ni en la casa y entre los pueblos mucho menos. Cada minuto que pasa sube el precio del Barril de petroleo. Hoy ya casi a 80 dolares, amenzando con llegar a 100. La inmovilización de buques en torno al Golfo y las restricciones para navegar por el estrecho de Ormuz suponen importantes alteraciones para sectores empresariales muy diversos más allá de los hidrocarburos.
Las guerras la acompañan drones, Inteligencia Artificial, armas muy sofisticadas, misiles que no esperan, el error ya no es humano: es automático, digital. Si el diálogo muere hoy, mañana solo quedarán escombros y silencio.











