Traducido del más allá por Max Lesnik
Obama en La Habana y la Democracia made in USA
¿Qué mensaje lleva el Presidente norteamericano Barack Obama en su maletín de trabajo a La Habana? Todavía es un secreto de Estado pero según dicen algunos que se reunieron con Obama en La Casa Blanca, además de anunciar nuevas medidas de distención en busca de una verdadera normalización de las relaciones entre Cuba y su país, también en su discurso de buena voluntad para con el pueblo cubano, lleva un mensaje de elogio y propaganda de la llamada “Democracia made in USA” que rige en los Estados Unidos, que también es un producto de exportación norteño con el cual Washington pretende globalizar a todas las naciones del planeta a pesar de la mala calidad de dicho sistema político.
No vamos a decir que el sistema político cubano es el mejor del mundo que tiene cosas malas y buenas, pero si alguna vez los cubanos quieren perfeccionarlo no es precisamente mirando al norte donde puede encontrar el mejor ejemplo.
¿Qué podrá decir el Presidente Obama de la “democracia made in USA” cuando de ella sale ahora un aspirante a la primera magistratura de la nación como el magnate multimillonario Donald Trump a punto de calzarse la postulación presidencial de uno de los dos Partidos políticos que dominan el espectro electoral de la nación norteña?
Y qué decir de la disparatada sentencia de la Corte Suprema de la nación que autoriza a las corporaciones norteamericanas a contribuir con sumas millonarias sin límite alguno a los candidatos políticos del país convirtiendo el proceso electoral en una vergonzosa competencia a ver que político recibe más dinero y cual corporación capitalista es más generosa con aquellos que bien les sirven.
La “Democracia Made in USA” que se pretende exportar a Cuba es la misma en la que los candidatos salen electos, aun cuando en las elecciones apenas vota una exigua minoría de menos de la mitad de las personas inscritas para votar . Es la “Democracia made in USA” en la que compite por la presidencia de Estados Unidos un “cubanito” pícaro como el Senador floridano Marco Rubio, que no iba nunca al Senado a votar y que si de marañas se trata, se graduó de tramposo con las tarjetas de crédito del Partido Republicano cuando ejercía el cargo de Presidente de la Cámara de Representante del Estado de La Florida. Los records hablan.
En fin, una “Democracia made in USA” en la que fueron congresistas el ahijado del dictador Batista Lincoln Díaz Balart y el tramposo de David Rivera y son todavía legisladores, los Republicanos también de origen cubano Carlos Curbelo, Ileana Ros y Mario Díaz Balart. Ese no es el mejor ejemplo de sistema político que pueda el Presidente Obama presentar al pueblo de Cuba en su viaje a La Habana.
Que algunos de esos que se proclaman “Disidentes” estén dispuestos a proclamar su adhesión al sistema de “Democracia made in USA” que rige la política en la nación norteña, es del todo comprensible, puesto que el que paga manda y el que cobra tiene que obedecer.
Pero el pueblo cubano es otra cosa. Si de cambios se trata se harán los cambio necesarios. Pero nunca con imposiciones extranjeras que violan la soberanía cubana. Que sea bienvenido a Cuba el Presidente Barack Obama pero si de democracia se trata, que deje la suya en casa y deje a los cubanos buscar la suya por su cuenta .
Con todo respeto por el Presidente Barack Obama en su viaje a La Habana, tenemos que decir por los fueros de la verdad :¡Oh democracia cuantas falsedades se dicen en tu nombre!
Y hasta el próximo lunes amigos de El Duende que con mi gallo me voy cantando a mi tumba fría. Bambarambay.











