Nunca segundas partes fueron buenas

Traducido del más allá por  Max Lesnik

En medio de noticias alarmantes que llegan de todas partes del mundo sobre el auge del terrorismo extremista islámico y las reseñas  de los acontecimientos  de las Convenciones nacionales de los  Partidos  Demócrata y  Republicano de Estados Unidos, se nos  aparece  en estos momentos más  fresco que una lechuga,  el  pintoresco  personajillo “Coco» Fariñas, como sacado de la picaresca cubana declarando  solemnemente que  acaba  de  iniciar  su “Huelga de Hambre “   número «sepetecientos» mil, en contra  del  gobierno cubano.

Lo que una vez  se  nos presentó como un  gesto  trágico de rebeldía y que después  de sus reiteradas ridículas  repeticiones  se ha convertido en una comedia de sainete cómico que  no merece más atención que  las  que le prestan las emisoras  de radio y Canales  cloacas  de Miami, empecinadas  en su afán de darle  un rol  protagónico a lo que más bien merece  una  sonora trompetilla.

. El “coco” para ganar credibilidad  debe  continuar  su “huelga  de  hambre  y sed”  hasta que se seque el malecón. Solo así lo tomaríamos  en serio. Es que nunca segundas partes  fueron buenas.

Y hasta mañana jueves amigos  de El  Duende que con mi gallo me voy cantando a mi tumba fría. Bambarambay.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *