Muy al principio de la revolución, Fidel, con la energía de un hombre de 32 años, disparaba un discurso y al poco rato disparaba otro, era durante los primeros años de aquella Cuba que empezaba poco a poco a dejar su pasado atrás para comenzar una nueva etapa, diferente y revolucionaria, con la euforia de un pueblo que mayoritariamente apoyaba esa nueva Cuba que nacía.El pasado político de aquella Cuba que se esfumaba había sido funesto para la vida de aquel pueblo en donde la corrupción, el robo al erario público, los asesinatos políticos, el analfabetismo, la pobreza en los campos y en la periferia de las ciudades, la insalubridad, etc., proliferaban como la yerba mala. Bueno, en aquellos meses del principio de la revolución, cuando uno pedía una transferencia en las guaguas habaneras para poder montarse en otra ruta diferente, te daban un papelito y en esos papelitos empezaron a publicar pensamientos de los discursos de Fidel. Yo los leía, me gustaban. Recuerdo uno de ellos que decía: «Nos casaron con la mentira y nos obligaron a vivir con ella…». Nunca se me olvidó aquello que había dicho Fidel y que imprimían en las transferencias de las guaguas. Saco esto a colación porque lo que ha estado sucediendo en los últimos casi 4 años en los Estados Unidos por parte del Presidente, su Partido Republicano, sus Senadores y sus acólitos, nos lleva a pensar que nos han casado con las mentiras y nos han obligado a vivir en ellas. Este Presidente y su entorno no han dicho una sola verdad en todo el tiempo en que han estado en el poder. La última vez que vi el conteo de lo que estaba publicando el Washington Post sobre las falsedades y mentiras del Presidente, iba ya por más de 25 mil. Yo no sé si eso es un record para un mitómano, pero si no lo es, me parece un excelente promedio.

Aquí nadie sabe la verdad de lo que ha estado pasando con la enfermedad del Presidente. Todos sus voceros y él están mintiendo. Lo mismo afirman que tenía fiebre alta, como que no ha tenido fiebre, falta de aire con necesidad de oxígeno o que no han tenido que darle oxígeno, que lo han tratado con una droga nueva que ni siquiera está aprobada por el FDA, que le han dado esteroides, que no han tenido necesidad de dárselo, el médico personal afirma que está muy bien y el Jefe de Despacho dice que serán criticas las próximas 48 horas.
Nadie sabe nada de nada, todo está envuelto en tinieblas. Afirman que van a dejarlo salir del hospital mañana lunes y sin embargo hace un rato salió del mismo, dice que a dar una vuelta para ver a sus fanáticos que están afuera del hospital, a donde de hecho ya regresó. Es una caos lo que hay formado alrededor de este hombre, el mismo caos que ha creado y en el que ha vivido toda su vida.
¿Estará de verdad enfermo? ¿Será que está montando un circo de propaganda? Nadie sabe. Todo es posible. Lo mismo puede estar muy enfermo, que en realidad no tener nada. De Donald Trump creó cualquier cosa, es capaz de todo, lo que no creo es nada de lo que diga este mitómano que tanto daño le ha hecho a su propio pueblo. ¿Dónde irá a terminar este show?










