Hace unos días, en un brillante artículo radial, el Duende de Miami explicaba que una ola de comentarios acerca del regreso de un nuevo Periodo Especial en Cuba se podía oír por doquier, provenientes de elementos, tanto de derecha como de la izquierda. Y el Duende agregaba que una gran parte de esa culpa, recaía en la poca información ofrecida por los organismos cubanos encargados de la divulgación.
Cualquier medio escrito, radial o televisivo entre sus principales noticias afirmaba: Regresan los apagones a Cuba. Coincido completamente con el Duende que tan malo es dar una información equivocada, como no ofrecerla en el momento preciso y dejar que otras fuentes la den en forma distorsionada.
Dos días después de que los rumores y bolas prosperaron en los medios de comunicación, comenzó la Asamblea Nacional del Poder Popular en La Habana donde el vicepresidente del Consejo de Ministros, Marino Murillo informó que en el segundo semestre de 2016, el país enfrentará restricciones en la economía lo cual conllevará a la toma de un grupo de medidas.
Aclaró que se mantendrán asegurados los servicios vitales a la población, el equilibrio monetario interno —a partir de respaldar con todo lo posible la circulación mercantil minorista—, así como las medidas diseñadas para aumentar la capacidad de compra del peso cubano y el programa inversionista vinculado al desarrollo futuro de Cuba.
Señaló que se han presentado problemas con la disponibilidad de portadores energéticos, coyuntura que exige un estricto ahorro y un uso eficiente de la energía y los combustibles.
Pero aseguró, que las disposiciones para enfrentar la actual situación evitarán los apagones a la población y las afectaciones a los servicios básicos, es decir, para que las mentes calenturientas comprendan y no divulguen las acostumbradas Bolas, No habrá apagones en Cuba.
Explicó que entre las causas que han tensionado la disponibilidad de divisas del país figuran, la caída de los precios del petróleo y el níquel, los incumplimientos de la producción azucarera y de los ingresos previstos en el plan.
Por ese motivo, dijo el también Ministro de Economía, resulta imprescindible disminuir los gastos líquidos al máximo de las posibilidades, y explotar las numerosas reservas existentes en los inventarios, pues la economía dispone hoy de 1 200 millones de inventarios útiles por encima de los niveles previstos.
Este corresponsal de Radio Miami en La Habana, continuó averiguando otras aristas que han provocado esa decisión del Gobierno cubano, así como otras medidas tomadas para preservar la tranquilidad de la población.
Como recuerdan, Cuba el pasado año firmó acuerdo con el Club de París para pagar la deuda que tenía desde que a mediados de 1995 entró en moratoria. Recientemente, varios países condonaron parte de esa deuda, pero Cuba debe abonar semestralmente una cantidad para preservar ese convenio, lo que le representa el desembolso de millones de dólares.
Al bajar los precios del crudo, los productos del petróleo que refina y exporta disminuyeron los ingresos, además de una zafra azucarera que no fue la esperada.
Como era lógico, se debían adoptar medidas para que se mantuvieran los servicios públicos que ofrece el Estado a toda la población sin excepción.
El gobierno revolucionario nunca permitirá que aplicaciones neoliberales afecten a sus ciudadanos como ocurre actualmente en Francia con la ley de empleo, o en Chile o México con los graves problemas en los servicios de educación, o los desahucios y desempleo en la Unión europea.
Entre las medidas acordadas se encuentra la rebaja de un 50 % en las asignaciones de combustible a empresas estatales; la reducción de la jornada de trabajo en oficinas gubernamentales, reducción de importaciones de productos no necesarios, entre otras.
A la par, el gobierno garantiza el programa de inversión en obras vinculadas al desarrollo futuro del país; se incrementan la contratación de importaciones en productos básicos como pollo, chícharo, aceite, y arroz, entre otros, a la par que se respaldan las medidas tomadas para aumentar la capacidad de compra del peso cubano.
En conclusiones, como dice un viejo refrán, vale más precaver que tener que lamentar. Y eso es lo que esta haciendo Cuba para mantener y mejorar su sistema económico y social. Habló para Radio Miami, Hedelberto López Blanch.










