Después de vivir por más de tres décadas y media en Miami y de compartir casi todo tipo de cosas en esta ciudad que se auto proclama la del Sol y las Playas, he llegado a la conclusión de que esta área de Estados Unidos, no es ni tan tan ni muy muy, en cuanto al adjetivo de bueno para algo.
Aquí se le considera la zona del país de mayor delincuencia de cuello blanco, la de las corporaciones, como las estafas al Medicare y Medicaid, que ya llegan a varios miles de millones de dólares, siendo la última descubierta a mediados de este año de unos mil millones en corto tiempo realizado por un mismo grupo de delincuentes. Ya Miami se ha ganado el triste título de ser la de mayor fraude de este tipo entre las más de seis mil ciudades de la nación.
Más de treinta casas para ancianos fueron enjuiciadas por robos y fraudes y ya se cuenta con varios cientos de estos estafadores presos. Unas dos mil personas han violado las leyes de salud para beneficio propio en unos seis mil millones durante los últimos tiempos.
Miami cuenta también con el primer lugar en delincuencias y robos a bancos, donde se realizan con solo enseñar una nota al cajero diciendo que se porta un arma y exigen todo el dinero, hasta roban con armas cortas reales y de juguete y en casos se usan reales AK 47 para estos actos delictivos. Hay dentro de esta institución lugares o agencias que ha sido robadas más una vez en un periodo de tiempo hasta de un par de días.
El desempleo ha tocado records. En este año el final fue de un 9.8 % para más del doble contra una meda nacional de 4.5 %. Este indicador también hace influencia en la conversión de algunos sujetos en delincuentes.
Los precios de las viviendas son lo terceros más altos del país así como los alquileres de estas, que ya nadie con un solo dormitorio lo consigue por menos de hasta $ 1,700. Las casas de tres con dos baños rondan entre los más de $ 2,500 y más y no en lugares de excelente ambiente sino en zonas regulares del área.
Y qué decir de los excesos de construcciones que solo los ricachones que lavan dinero a diestra y siniestra desde Hispanoamérica, pueden adquirir en las zonas exclusivas de Miami. Todo esto emula con el trasiego y consumo de drogas en este revuelto Miami que aúpa este flagelo.
Un dólar puede adquirir bienes y servicios solo la mitad de lo que se lograba hace diez años, sin que el poder adquisitivo haya aumentado. Miami figura después de las primeras 25 ciudades con calificativos de normales. Es más, ocupa el primer lugar entre las peores para residir en ellas, teniendo en cuenta un montón de indicadores económicos y sociales y hasta políticos donde la corrupción juega su papel en deterioro del resto.
En fin Miami no debiera atraer sino repudiar y sin embargo, así es que la comunidad latina, ya llega a ser el 62 % de la totalidad de los residentes aquí.
En cuanto al cubano, claro que se justifica en parte su presencia ya que aquí hay pan con lechón y café cubano en cada cuadra, gritería en vez de hablar y un anticastrismo ferviente y bien manipulado. Ante todo esta es una ciudad que no requiere de las legalidades de otras en cuanto sus residentes emigrantes. Aquí se le da mucho al que llega sobre todo desde la isla, quienes son privilegiados con atención a la salud, dinero en efectivo, tarjeta para alimentos de hasta más de unos $ 360 para una pareja. Todo por acogerse a la Ley de Ajuste Cubano, sin poder probar ser perseguidos en su nación de origen. A la cual regresan de visita y cargados de artículos para los suyos al año y un día de estar aquí. Este año que termina entraron por mar, tierra y aire más de 50 mil cubanos atraídos por la falsa ciudad del sueño americano, que no pocos de los que la visitan desde aquí les dibujan como el paraíso en la tierra cuando visitan a los suyos allá.
Así y no de otra forma acaba el año para Miami y todos nosotros los que la compartimos.
Les habló, “Desde Miami”, Roberto Solís.










