Traducido del más allá por Max Lesnik
Miami: la ciudad del “Bochinche”
De un lector asiduo de El Duende recibimos una nota que vale la pena publicar como crítica valida al comportamiento incivilizado de aquellos que confunden la libertad de expresión con el desorden y el escándalo público. Dice así nuestro amigo lector y oyente:
“ La palabra “bochinche” – sinónimo de reunión escandalosa- no es muy usada por los cubanos que viven en Estados Unidos. Pero sin embargo en Miami, particularmente la ciudad norteamericana donde más cubanos viven , no hay día del almanaque que un grupo de compatriotas nuestros no arme un “Bochinche” por cualquier motivo, como si con el escándalo, la chusmeria, el berrinche y el alboroto se vayan a resolver las cosas.
Todo eso alentado por más de un medio de prensa o de televisión irresponsable que hace de un payaso un “líder” y de media docena de vividores del exilio cubano, un Partido político respetable de numerosa militancia.
No es que estemos en contra de las protestas pacíficas y ordenadas en contra de algo que nos parezca arbitrario o injusto, pero valen esos actos públicos de rechazo , siempre y cuando tales manifestaciones callejeras estén sujetas a lo que permite la ley y el orden civilizado.
Eso sí, nada de amenazas y violencias callejeras y mucho menos bombas y asesinatos como los que antes se sucedían en Miami, orquestados por las organizaciones terroristas del exilio extremista de derecha- las Mafias del anticastrismo- que actuaban con impunidad cómplice de las autoridades policiacas de entonces.
Hay que llamar las cosas por sus nombres. Una protesta es bienvenida venga de donde venga. Pero un “Bochinche” es un “berrinche”, una chusmería solariega y nada más.
Hasta aquí la nota de opinión de un asiduo lector y oyente de El Duende, en referencia a los “Bochinches” escandalosos que se arman en la “saguecera” cubana de Miami, que vemos todos los días por la televisión y que publica en primera plana El Nuevo Herald en Español. ¡ Por favor ¡ Que la chusmería nada tiene que ver con la libertad de expresión.
Y hasta mañana viernes amigos de El Duende que con mi gallo m voy cantando a mi tumba fría. Bambarambay.
El “Bochinche” de la aplanadora











