Max Lesnik, periodista de convicciones…

Al evocar a Max Lesnik lo recordamos como un periodista de convicciones y puente entre dos orillas.

Cuba y su familia fue su principal propósito de vida.
Este 8 de marzo se cumple el primer aniversario de la partida física de Max Lesnik, nuestro director de RadioMiamiToday periodista, político y figura singular del periodismo cubano desde Estados Unidos.

Recordarlo no es sólo evocar a un hombre, sino también a una época de intensos debates, actos, caravanas, pasiones políticas y luchas por las ideas que hasta hoy consideramos justas.
Max Lesnik fue, ante todo, un hombre de palabra y de pluma. Nacido en Cuba en 1930, muy joven se vinculó a la vida política y periodística de la Isla. Su voz se hizo notar en los años convulsos de la República, cuando el periodismo era tribuna y combate.
En Miami, durante más de seis décadas la voz de Max, se levantó como independiente y polémica. Defendió posiciones a favor del diálogo entre Cuba y Estados Unidos y criticó las políticas de confrontación que, a su juicio, prolongaban innecesariamente el conflicto entre ambos países.
Como fundador y director de Radio Miami Today, Max Lesnik creó un espacio periodístico destinado a promover el debate y ofrecer una visión distinta dentro del panorama mediático del sur de la Florida. Sus adversarios apesar de las diferencias, lo respetaban.

El proyecto de «El Hombre de las dos Habanas»  se convirtió en tribuna para periodistas, analistas y colaboradores que apostaban por la reflexión crítica y por una relación más racional y humana entre las dos naciones.

Desde Radiomiamitoday y su revista Réplica le dio vida al «Duende» un personaje que era el propio Max vestido de Quijote denunciando la corrupción y los planes de la ultraderecha para intensificar el absurdo y cruel bloqueo de EEUU a Cuba.

Quienes conocieron a Max Lesnik recuerdan en él a un hombre apasionado por la política, la historia de su patria cubana y el periodismo, siempre dispuesto a polemizar, discutir y defender sus ideas con firmeza. Su estilo directo, muchas veces controvertido, era también expresión de una convicción profunda: que el periodismo debía ser, ante todo, un ejercicio de libertad.

Con su amigo cubano Eliades Acosta, asumió en los últimos días de su vida a través de Pensar la Historia, aportes vitales de conocimientos para las presentes y futuras generaciones con testimonios de la verdad sobre la  Cuba de siempre.
A lo largo de su vida, Max Lesnik fue también puente entre dos realidades: la Cuba de la que salió y la comunidad cubana que se asentó en Estados Unidos. Desde su tribuna mediática defendió la necesidad del diálogo, del entendimiento y del respeto a la diversidad de opiniones dentro de la nación cubana, estuviera donde estuviera.
Como nunca hoy, un año después de su partida física, el nombre de Max Lesnik continúa ligado al debate político, al periodismo de opinión y a la defensa del intercambio entre los pueblos respetando la soberanía. El problema de Cuba-decia Max- hay que resolverlo entre los cubanos. No se cansaba de expresar alto y claro. ¡ ABAJO EL BLOQUEO!
Para quienes compartimos con él, el oficio periodístico, Max Lesnik deja una enseñanza clara: el periodista no puede renunciar a sus convicciones, porque en ellas se sostiene la dignidad de su oficio.
En este aniversario de su partida, colegas, amigos y lectores recuerdan a un hombre que hizo del periodismo una trinchera de ideas. Y como suele ocurrir con quienes viven intensamente la historia de su tiempo, su figura seguirá siendo parte del debate y de la memoria de la comunidad cubana.

Como hoy es el día Internacional de la mujer les dejo con el testimonio de Max Lesnik, sobre su esposa Mirian, una mujer cubana ejemplo de amor y sacrificio que también hay que recordarla viva.

 

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