Los consejeros de  El Diablo

 

Cuenta una vieja  historia de la antigua Judea  que cuando El   Diablo estaba a punto de tomar posesión de su trono en el Infierno  se le aparecieron unos cuantos  “gusanos  de cementerio” que haciéndose pasar  por sabios de vasta experiencia, le extendieron en gesto de colaboración amistosa  una tabla  de arcilla  del  desierto en la que  estaban escritos  una serie  de consejos que debía  seguir el Rey de las cavernas para doblegar a una tribu rebelde  cercana que por  años había mantenido su plena independencia  a pesar de la peligrosa cercanía territorial con el poderoso  vecino.maxresdefault

“Apriete más  las tuercas señor  Diablo”-  decían los gusanos de cementerio- que por lo visto no tenían  en  cuenta que por más de  medio siglo los anteriores Diablos habían apretado las tuercas a todo dar, menos  el  último   de  ellos que  había  aflojado un  poco buscando resultados  mejores dado el fracaso de los  anteriores  métodos  empleados en el empeño  por doblegar a la pequeña tribu rebelde.

Los “gusanos de cementerio”  estaban esperanzados  en que el  nuevo Diablo  les hiciera caso a sus consejos. En la vieja historia  judaica El  Diablo  hace  el  esfuerzo de apretar  las tuercas  a la tribu rebelde pero fracasa  en el  intento. Los  gusanos  volvieron al   cementerio y se encontraron que a su camposanto le  habían  cambiado el  nombre.  Ahora  se  llamaba  Miami.

Cualquier  semejanza con otros  Diablo de hoy, gusanos  de  cementerio o una tribu rebelde  es mera  coincidencia.

Les habló para Réplica de Radio-Miami, Max Lesnik.

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