Todos los días y a cada hora inclusive salen noticias tan variadas que a veces nos confunden por su indiscriminada exageración. Las hay ridículas, sensacionalistas, demagógicas., oportunistas, calumniosas, confusas, y de vez en vez alguna que otra con cierta certeza.
Hoy vemos algo que es como un hecho cotidiano pero que llama a la reflexión sobre su contenido y continuidad. Se ven dos sujetos tomados, con las capuchas – atuendo obligado para estos hechos delictivos – en una cámara de video escondida en un área de un edificio de apartamentos (condominio) en algún lugar de Miami Dade. Estos con toda calma e impunidad, suben las escaleras, hasta el área donde se encuentra una especie de buzón el cual violentan con una herramienta tipo ganzúa y se roban el contenido. La noticia establece que son $ 168 mil lo hurtado. Lo que no se especifica es si fue en el mismo lugar, o en varios.
Lo interesante del asunto es que se roban cheques de personas retiradas u otras procedencias o inclusive envíos de pagos. Entonces la pregunta que se cae de la mata, es ¿cómo es posible que estos delincuentes puedan cambiar en efectivo (cash), estos documentos de valor, cuando son escritos a nombre de otras personas, cuyas identidades deben ser sustanciadas en los momentos de hacerlo en los lugares que se acostumbra a cambiar cheques e inclusive en los propios bancos, donde si la cuenta no está a nombre del destinatario del cheque, no se puede ni cambiar ni depositar ? Hay algo en este sistema que ayuda al delito y hasta lo hace inmune ¿ o me equivoco ?.
Como afirmé al comienzo, se pasa ya de lo insólito a lo ridículo cuando de robar se trata, pues las autoridades así quedan al no poder resolver estos asuntos en “los orígenes”, o sea donde se cambian los cheques y se trafica usualmente con estas operaciones donde hasta se cobran cuotas fijas por prestarse a esta ilegalidad fraudulenta, en negocios que están autorizados. Suena como una especie de mafia organizada, ¿ o no ?
Caducó el corto festín de pequeñas recompensas.
Duró desde el primero de enero hasta el 31 de marzo de este año 2,017. Se trató de un estímulo a los choferes que hayan gastado más de $ 100 en el año en pagar los peajes (tolls) en las autopistas 112; 836; 874; 878 y 924 en nuestro Condado Miami Dade. La 826 – Palmetto – gracias al azar increiblemente siendo tan larga, no tiene tolls. Los solicitantes fueron agraciados en recibir un reembolsos – refunds – por lo invertido en el uso de esas vías rápidas. Pero la cosa ya terminó después de que unos 84,000 choferes estuvieron envueltos en estas reclamaciones y beneficios.
Quizás por el desconocimiento de algunos de estar al día con las noticias, estos no lo solicitaron. Por lo que se lo advertimos desde ahora para el próximo año. Vean los noticieros, oigan la radio y lean la prensa, que aunque en la mayoría de los casos es solo una rutina de mentiras y manipulaciones, aunque escasa veces hay anuncios interesantes como este asunto de los reembolsos por uso de las carreteras pagadas.
Les habló, “Desde Miami”, Roberto Solís.










