Lo bueno y lo malo de algunas cosas

    Los contendientes para lograr la presidencia de Estados Unidos, hasta hoy son tres. Dos por los demócratas y uno por los republicanos. El trío aboga por diversas cosas que el país necesita y una de ellas es el famoso aumento de mínimo salarial nacional.

   En el caso de Hillary Clinton busca lograr que se eleve a $ 12.00 por hora. Bernie Sanders busca el tan preferido de $ 15.00 por hora y sin embargo hombre de negocios que ya sabemos que superó los delegados necesarios para ser el único aspirante republicano, Donald Trump, no parece interesarle ese aspecto en su  campaña electorera – al menos por ahora –  ya que  no ha mostrado una cifra que prefiera.

De todas formas yo tengo mi propia opinión y como siempre, se las hago llegar. Revisando algunos Estados de la Unión, se comprueba que en los cincuenta hay una variedad grande de salarios mínimos. Por ejemplo, en el Distrito de Columbia, donde está la capital de país, este llega a situarse en $ 10.10 por hora. Así sucede con otros como Wyoming, que solo se paga un mínimo de  $ 5.15 por hora junto a Georgia, pese a que el mínimo aceptado por el gobierno federal, es de $ 7.25 por hora. Cosas raras de este país donde cada estado es como un republiquita  separada del gobierno federal.

Le siguen ocho estados donde se paga $ 9.00 ph.,  y otros ocho donde está en $ 8.00.  El resto está ubicado entre $ 8.00 y más. En fin que todos tendrían que revisar sus políticas salariales y ponerse de acuerdo, con estas propuestas donde se llega a exigir en manifestaciones populares, los $ 15.00 por hora.

Pero algo andaría difícil de solucionar y es que de aceptarse el mínimo tan alto como los susodicho $ 15.00, pondría la escala salarial en apuros y toda la economía sufriría u posible  descalabro. Me explico: Supongamos que aquí en Florida donde un obrero calificado o un técnico medio  (soldadores, albañiles, carpinteros, etc.)  ganan ahora esos mismos $ 15.00 o algo cercanos a esto, $16. ó  $ 18., más o menos y que de pronto a  sus ayudantes, que ganaban unos  $ 8.00,  les empiecen a pagar tan cercano como los $ 15.00 por hora. Pasaría que los primeros exigirían un aumento proporcional para ellos que los segundos,  en igual forma y claro está como la ley estaría de su parte por sus habilidades y talentos, se les subirían sus salarios igualmente. El caso es que siendo el mínimo actual de $ 7.25 la hora, aquí en nuestros Estado, el aumento soñado y propuestos es de el doble de lo que tenemos hoy.

Entonces si esto ocurre a todo lo largo y ancho de país, la plusvalía sería mucho menor para los patronos y dueños de los negocios y empresas – y por un cálculo elemental de aritmética rutinaria – en un simple papel de bodega –  sus productos terminados, tendrían un aumento proporcional a la subida del costo  del indicador, salario, digamos que al duplicarse el aumento del salario, la cadena sigue igual para todos los demás. Los que ganaban ya $ 15.00 por hora, ahora buscarían ganar cerca de $ 30.00 por hora.

Así que una repentina subida de salario mínimo traería una cola de problemas muy diversos. Y también hasta dónde una decisión de este tipo llevaría consigo uniformar el criterio salarial en los 50 estados a la vez, como debe entenderse y no como ahora és,  que cada cual tiene sus propias leyes laborales incluyendo el salario, como si fueran republiquitas separadas.

Por todo esto creo que este asunto de una cifra para el salario mínimo, debe y tiene que tratarse con la seriedad, el cuidado y el profesionalismo que el caso requiere.

¿ Se afectaría la Clinton con lo último sobre ella ?

   Tan cercano como ayer,  está fresquito, la candidata demócrata Hillary Clinton ha sufrido una caída producto de un resbalón con una cascara de plátano que fue dejada caer ex profeso en su camino, a mi no me cabe la menor duda,  aunque se pudiera levantar, tan pronto como se le imponga el reto y ahí estría el valor del hecho como respuesta.

Después de que el FBI, la NSA y todo un ejército de más de 150 investigadores, que se le han encaramado encima, trayéndole la posible culpabilidad de haber realizado irregularidades con sus cuatro celulares y los correos por Internet, cuando era Secretaria de Estado, etc., la señora ex primera dama, deberá responder a este lío lo más “rápido y furioso” posible si desea salir mejor. Pues ya solo el sembrar “la duda”  basta  para  que el altar se pueda venir abajo.

No se trata de que le sirvan “empeachment”, no creo que llegue a eso por ahora,  sino que hay que dar respuesta y bien pronto a esta andanada de cañonazos que le viene encima.

Particularmente creo que no llegará la sangre al río, pero que el caso se las trae…si se las trae y su popularidad podría afectarse en esta maniobra, que al parecer es  algo misteriosa que ahora aparezcan con este problema a esta altura del juego y con un Sanders que no se rinde.  ¿ no les parece amigos?

Les habló, “Desde Miami”, Roberto Solís.

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