De acuerdo al curso que van tomando las cosas en y sobre Cuba, les hacemos llegar un comentario del colega uruguayo radicado en la capital cubana, sobre la cultura en la isla.
¿ Llega a su fin el embargo cultural ?
Al paso que vamos el ego de los cubanos va a explotar. Ya informamos que tras el concierto de los Rolling Stones quieren venir, a cantar gratis, Raphael y Julio Iglesias, pues ahora también hacen cola Sting, Paul McCartney (Beatles) y Marc Anthony.
No pretendo ser adivino pero si en los últimos conciertos hubo una concurrencia de medio millón de personas, para Marc Anthony hará falta dedicar la Plaza de la Revolución porque es capaz de poner a bailar a un millón de cubanos.
Por si todo esto fuera poco, la aerolínea española Iberia bautizó con el nombre de “La Habana” su más reciente avión Airbus A330-200. Lo hizo por la celebración del aniversario 70 de sus vuelos a América Latina, a pesar de que este no fue el primer destino de la compañía en la región.
Y es más que sorprendente que una pequeña isla, con menos de 12 millones de habitantes, escasos recursos naturales y bajo poder adquisitivo, haya sido elegida como sede del primer desfile de modas de Chanel en América Latina, el cual ocurrirá en breve en el Paseo del Prado.
Quienes creyeron que el Embargo de los EEUU contra Cuba se limitaba solo a un asunto económico bilateral pueden comprobar lo equivocado que estaban con solo ver lo ocurrido a nivel cultural, apenas Washington aflojó un poquito el lazo que asfixia a la nación cubana desde hace medio siglo.
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Y ahora recogido de una nota de prensa también cultural, de María Carolina Piña desde La Habana, les trasladamos una noticia que nos interesa a todos a y a la vez nos enorgullece.
Una “Carmen” cubana subyuga a Paris.
El Teatro de Chatelet de la capital francesa presenta a partir de este miércoles musical cubano, una adaptación muy caribeña de la célebre ópera francesa “Carmen” de Georges Bizet.
Carmen toma en París las formas y la sensualidad de una chica cubana en una nueva versión basada en la conocidísima ópera francesa, que se presenta en el Teatro de Chatelet de París. La historia se desarrolla en La Habana y en Santiago de Cuba, en vísperas del estallido de la revolución.










