La hipocresía  de la extrema derecha

 

Traducido del más allá por  Max Lesnik

Dicen los más cínicos  que en política todo vale a la hora de combatir a un enemigo. La mentira,  el engaño, la maledicencia, la calumnia y la hipocresía son armas comunes  en el terreno de la  lucha política y se emplea  en todas partes del planeta, siendo  en Miami, asiento de la extrema derecha cubana  donde con  más  desparpajo se practican estas malas mañas de la peor politiquería.

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¡Cuánta hipocresía!  Resulta que los mismos que en Miami  apenas unos días  atrás clamaban a todo grito por medidas  restrictivas  contra  la  nueva inmigración   cubana argumentando que  la     regla de “Pies  Secos  y Pies Mojados”  y la  llamada  “Ley de Ajuste Cubano” beneficiaban  al  gobierno revolucionario de la  isla, por cuanto  le servía  de  “válvula de  escape al supuesto descontento social  que se venía  desarrollando en el país- más por  razones  económicas  que  por políticas-son los que salen ahora  a la palestra pública a llorar con  lágrimas  de  cocodrilos la implementación de estas medidas restrictivas que hacen de los  cubanos unos inmigrantes  más, de los tantos  millones de personas  que hay  en  el  mundo  que quisieran  entrar a  Estados  Unidos  en busca de una mejor  vida económica. Es de lamentar  la  situación de esos  cubanos  que andan  dispersos por tierras  de América con  un  incierto futuro.

Pero no  es  la  extrema derecha  cubana de Miami la que  pueda erigirse ahora  como la  defensora de  los  inmigrantes  cubanos, porque fue  esa misma extrema derecha la  que a través  de  la  radio  y los Canales de la  televisión Cloaca  del  sur de  La  Florida la que más reclamó  del  gobierno  norteamericano una  “mano dura”  contra  la  nueva  inmigración cubana  a la que calificaba  de “pro-castrista” y “Caballo  de Troya”, que al año y un  día, una vez obtenida  la Residencia norteamericana- decían  ellos-  se  iba  de regreso a Cuba  a  llevarle   sus  dólares al gobierno cubano.

Así es  de  hipócrita  la extrema derecha  de Miami. ! Te conozco mascarita,  aunque todavía  no  ha llegado el  Carnaval!

Y hasta  la  próxima  entrega  amigos  de  El  Duende que con mi gallo me voy cantando  mi tumba fria.Bambarambay.

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