
El punto de controversia- se veía venir con motivo de la guerra en Siria- es la acusación norteamericana de que “jaqueadores” informativos del gobierno ruso habían interferido en el proceso electoral norteamericano para ayudar al candidato Republicano Donald Trump a ganarle las elecciones presidenciales a la Demócrata Hillary Clinton.
El gobierno de Putin rechazó la acusación, pero el Presidente Barack Obama insiste en ello, decretando la expulsión de los diplomáticos rusos acreditados en Washington, dando por hecho que Estados Unidos ve de nuevo a Rusia como un país “enemigo” como en tiempos de la desaparecida Unión Sovietica.
A todas estas estamos a pocos días de la toma de posesión del Presidente electo de Estados Unidos Donald Trump que ha dicho reiteradamente que en sus planes de política exterior, está el de llevarse bien con el Presidente ruso Vladimir Putin, lo que de ser así esta crisis es un amago de una nueva “Guerra Fría” entre Washington y Moscú que pudiera terminar felizmente con un arreglo entre las partes, tal fuera una tormenta en un vaso de agua.
Ojalá que así sea, y no se compliquen las cosas teniendo de nuevo a Cuba en el ojo de la tormenta. Vale señalar sin embargo que si fuera cierta la acusación norteamericana sobre la “intervención” de Rusia en los asuntos internos de Estados Unidos- algo que sería del todo reprobable- habría que preguntarse que pudiera decir Cuba entonces, en cuanto a las innumerables intervenciones del poderoso vecino del norte en los asuntos internos del pueblo cubano. Porque en eso de violar soberanías Washington es todo un campeón.
Nadie quiere una nueva “Guerra Fría” en el escenario internacional. Y menos Cuba y América Latina que con sus dificultades internas ya tienen bastante. Feliz año nuevo y que el mañana sea mejor que el ayer que ya se fue.
Les habló para Réplica de radio-miami.org su director Max Lesnik.










