
Le llaman al Gran Miami la capital de América Latina y quizás con mucha razón. Se gana el título por sus vinculaciones con los países vecinos más al sur, a lo que se añade que es aquí en Miami donde vienen a vivir en dorado retiro y a disfrutar de sus millones robados, cuanto político ladrón y corrupto sale de su país huyendo del repudio y la justa indignación de sus frustrados conciudadanos.
Para muestra basta con un botón dice un refrán popular. Se acaba de publicar en la prensa que el Consistorio de la ciudad de Hialeah acaba de aprobar una resolución que asigna fondos municipales para comprarle al corrupto Alcalde Carlos Hernández un flamante automóvil “Todo Terreno” de marca “Jaguar” valorado en 43 mil dólares en reconocimiento a su diligente labor» en la alcaldía de esa ciudad floridana.
Un Jaguar para una fiera. Digo yo.
Y hasta la próxima entrega de El Duende que con mi gallo me voy cantando a mi tumba fría. Bambarambay.










