Como nota adicional, nos referimos a “ las noticias sin noticias”. Así mismo como se lee. La prensa escrita diaria que nos tenemos que soportar en este gueto, siempre, o mejor casi siempre, nos refiere a acontecimientos, desde hacerlos espectaculares hasta los mínimos en su expresión, pero Cuba es el punto central de algo. Hoy al parecer es un día especial. La sección “A” de este medio conocido por el Herald, aunque sea solo en castellano, es la que atrae más importancia en lo que se informa – arreglado siempre – y por lo tanto se le presta cuidado a sus cintillos que son los que leen la mayoría de los ancianos para después opinar sin conocer realmente cual fue la noticia en conjunto. ,
Hoy, insisto, al hojear el periódico matutino, nos sorprende el hecho de que en su sección central “A”, de varias páginas, la palabra Cuba no se lee en algún cintillo ni siquiera en las noticias en sus detalles.
Al parecer los informantes pagados y comprometidos con enviar sus arreglados temas desde la isla, anoche se durmieron en los laureles. Inclusive los asalariados reporteros desde La Habana, del Herald en castellano, donde ya residen con los gastos cubiertos además de sus sueldos, no tuvieron sensacionalismo que comentar o inventar.
Al menos en los medios cubanos a los que se les llama oficiales por algunos de acá, habría de donde tomar algo, aunque fueran noticias positivas, no siempre se debe hablar de “lo mala que está la cosa” (por costumbre compaciente y no por ética) – no todo es absoluto – Esta prensa debe meter de vez en cuando, entre col y col, lechuga. Pero ni eso.
Como dije al comienzo, amigos, es increíble pero cierto. Cuba no fue hoy tema de habladurías en la prensa plana. Si no es un record, seguro estoy que se trata de un buen average.
Las broncas continuarán…al parecer.
Hablando de nuevas noticias, todos los minutos del día el nombre de Donald Trump, está en los titulares de todos los medios, tanto anglos como hispanos, en todo el país y en el mundo entero. Este señor nuevo presidente impuesto que nos llegó desde “el más allá” ( el tipo no parece ser un humano completo), no cesa de estremecer con su nuevo amor, “las ordenes ejecutivas”, la cuales superan ya en mucho, las actuaciones de todos los anteriores huéspedes de la Casa Blanca juntos en las últimas décadas, en tos cortos días. .
El tipo es como ya le conocen muchos de mis lectores, “apocalíptico” (oscuro, enigmático, terrorífico, etc.), ya que todo lo que expresa y ordena de manera y con contenido trágico.
Miami no escapa de la ira de este señor al nombrarla hipotéticamente, pero acercándose a una posible realidad como área santuario para emigrantes, ya que siempre ha sido esta parte del mapa floridano una puerta abierta al que llega, de la manera que fuere. Claro con una especial atención por preferencia a los cubanos emigrantes ilegales, al menos hasta recientemente que cerraron ese camino.
Pero ¿Qué podemos decir de nuestro alcalde Carlos Giménez?, quien asombrosamente votó contra a Trump en las pasadas elecciones y ahora le rinde pleitesía incondicional, cuando este le puede dañar sus entraditas federales, si no se comporta como chivato y denuncia a Emigración cada vez que su policía detenga a un infeliz (o aun delincuente) ilegal.
La protesta ya es en toda la nación, y en muchas otras naciones de mucha importancia global por este nuevo orden de cosas que se ha establecido como “ordeno y mando”, que daña la reputación de país hospitalario lleno de emigrantes, y donde no se escapó Miami. Aquí tanto en la alcaldía como en el MIA, se realizaron sendos actos de rebeldía pacífica realizados por emigrantes de todas partes. Frases como “Gimenez vendido” se escuchaban y se leían cosas peores.
Miami siempre ha recibido con cierto agrado a los emigrantes de todas partes pero principalmente los hispano americanos, que usan vías ilegales para empezar el nuevo “sueño americano” (léase pesadilla). Ahora de pronto, este alcaldete actúa muy distinto, como aquel viejo oeste yanqui, “Por unos dólares más…”, vende su alma al diablo si es necesario para mantenerse en el poder bajo la simpatía del nuevo egocéntrico prersidente. Veremos cuando llegué la próxima contienda electoral en la que aspira a reelegirse el señor Giménez. Aquí los emigrantes, ya naturalizados yanquis, también votan y por cierto estos, todos, son solidarios a sus hermanos de patrias.
Las protestas solo recién han comenzado y esto va también contra el presidente que se las ha ganado y en grande. No recuerdo algún otro que en sus primeros días haya sido tan repudiado como este Trump impuesto.
Les habló, “Desde Miami” Roberto Solís.










