Traducido desde el mas allá por Max Lesnik
En el Café Bouchon de Beverly Hills
La trama se desarrolla en la ciudad californiana de Beverly Hills no muy lejos del mítico Hollywood la capital del cine mundial. La escena se localiza en un elegante café francés Bouchon de esa rutilante ciudad norteamericana a la cual concurren las más reconocidas estrellas del mundo del celuloide.
Según el guion tomado de la vida real, los hechos transcurren en fecha tan cercana como, tres de la tarde de ayer miércoles 15 de noviembre, a la hora cubana clásica en que mataron a Lola. El reparto lo compone un personaje masculino interpretado por el conocido actor hollywoodense de origen cubano Andy García y tres elegantes féminas que también forman parte del mundo del cine.
Una de ellas es la estrella del cine cubano Mirta Ibarra viuda del director de fama mundial ya fallecido Tomás Gutiérrez Alea quien ganara reconocidos méritos internacionales por su cinta “Fresa y Chocolate” una película que rompiera en Cuba la barrera de la discriminación por razones de preferencias sexuales.
Acompañan a Mirta Ibarra en la mesa del concurrido café-restaurante la ex directora del festival del Cine Hispano de Los Ángeles Malenna Demner y la cineasta Vivien Lesnik Wiesman autora de polémicos documentales como “La Guerra de los Hackers” y “El Hombre de las dos Habanas” en el que rinde homenaje a su padre Max Lesnik director de este programa Radio-Miami.
En la primera toma del cortometraje se ve a las tres mujeres sentadas en una mesa exterior del elegante café Bouchon, conversando sobre la razón de la presencia de Mirta Ibarra por aquellos lares que no es otro que el de ser especial invitada de la “Academia de Ciencias y Artes Cinematográficas de Hollywood” la de los “Premios Oscar”, que rindió merecido homenaje recientemente al realizador cubano Tomás Gutiérrez Alea.
Segunda toma. Andy García avanza caminando por la acera solo y algo distraído cuando es avistado desde el café por Vivien Lesnik quien conoce al actor de cuando ella y él vivían ambos en la ciudad floridana de Miami. El encuentro es puramente casual. Lo invita a sentarse a la mesa y allí le presenta a Malenna y a Mirta Ibarra.
Muy caballeroso y formal Andy García es informado de la razón de la visita a Hollywood de la viuda de “Titón” – así llaman en Cuba a Gutiérrez Alea- explicándosele además de la creación de una Fundación con sede en el Centro Histórico de La Habana Vieja en recuerdo y preservación de la obra cinematográfica del gran realizador cubano para la cual le solicitaba su colaboración personal con el fin de habilitar una vieja residencia colonial donada a ese efecto por la Oficina del Historiador que preside el doctor Eusebio Leal Espengler .
La solicitud de colaboración personal de Andy García, para la Fundación “Gutiérrez Alea” iba acompañada de una invitación a visitar La Habana que no fue rechazada de plano por el actor cubano a pesar de su conocida posición de derecha dejada bien clara como productor y actor de una película de propaganda anti-castrista titulada “La Ciudad Perdida”, que por supuesto es “La Habana de ayer” la de Batista y la Mafia italiana .
“Llamen a mi secretaria “Cathy” y ella les dejará saber, dijo Andy García refiriéndose a su participación en el proyecto en favor de la Fundación Gutiérrez Alea. Ahí quedó todo.
A este cortometraje le falta la última escena que está por filmarse en La Habana. ¿Se atreverá Andy García a dar un paso adelante y poner pies en la capital cubana?
Este Duende que estaba allí presente en función de camarero, no aparece en la filmación por su condición de ente etéreo y fantasmal que otra vez hace buena su divisa de que “vigila y no duerme y que a quién vigila no escapa”.
Y hasta la próxima entrega de El Duende que con mi gallo me voy cantando a mi tumba a fría. Bambarambay.











