Guillermo tiene razón

 

    Me disponía a escribir una crónica en torno al viaje del presidente Obama y sobre su elegante y bien hilvanado discurso en el Teatro Alicia Alonso cuando por Internet me llega un artículo –me gustaría llamarlo reflexión— del habanero Guillermo Rodríguez Rivera, conocido y respetado escritor, poeta, ensayista y profesor universitario.

   Es breve por su extensión y profundo por su contenido. Y solo hace visible (como hacía Hemingway en sus relatos) la punta del iceberg. Sin dudas escrito a todo correr, pues apareció horas después de despegar del aeropuerto José Martí el Air Force One, ese super Boeing 747-200 B, capaz de volar un tercio de la distancia alrededor del mundo sin reabastecerse de combustible y dicen que capaz de almacenar alimentos para dos mil personas. También dicen que consta de una sala de operaciones, gimnasio, 85 teléfonos y 19 televisores. Es capaz electrónicamente de repeler misiles tierra-aire y aire-aire independientemente de que sabe Dios qué otras secretas medidas de seguridad posee. No dudo que en él no falte un salón de belleza y hasta una piscina con un agua perfumada y especial que no desequilibra a la aeronave en su movimiento.

    En tal portento aeronáutico, color azul y blanco, partió el presidente estadounidense del aeropuerto habanero “José Martí” rumbo a la Argentina del presidente buitre (perdón, quise decir que quiere pagar los fondos buitres) Mauricio Macrí, donde el estadounidense hasta un tango bailó.

    Antes de ceder mi espacio a Guillermo, sólo agregaré que Barack Obama ha escrito dos libros: uno más bien político, teórico, donde el presidente muestra toda su brillante inteligencia y conocimientos: “El desafío de la esperanza.”  El otro, “El sueño de mi padre,”  es más humano, de memorias, en gran parte ameno y muy bien escrito también.

     Hace tiempo los leí. Me llamó la atención que en el primero apenas dedicara un par de líneas a esa gigantesca parte de América que es la latina-lusitana. Lo que me hizo pensar que de ella conocía poco. En el de memorias, por supuesto, habla de sus viajes a África y también me llamó la atención que ni por un instante vio la profunda miseria y atraso que impera en el continente donde nació su padre.

    Pero ya lo dije: Guillermo Rodríguez Rivera es quien tiene la palabra, algo así como si la tuviera el camarada máuser.

                                         “El progreso de Cuba y su sector privado”

      “Enfáticamente, el presidente Barack Obama ha aludido a la necesidad de favorecer a los “cuentapropistas” cubanos como el sector de nuestra economía que puede conseguir el bienestar económico de nuestro país.

     “Obama ha entendido claramente que ese es nuestro embrionario sector de propiedad privada que, de desarrollarse incontroladamente, podría hacer reaparecer el sistema capitalista en Cuba.

    “El presidente norteamericano parece no tener en cuenta que rubros decisivos de la vida de Cuba – la educación, la salud, la construcción, las comunicaciones — son atendidos y sostenidos por el estado cubano. Acaso piense que ese sistema desarrollado, puede también sostener esos sectores.

    “Pero Cuba vivió más de medio siglo bajo “nuestro capitalismo”: hubo grandes colegios para los hijos de los ricos y confortables clínicas para los pudientes y solo al abolir ese sistema, hemos conseguido que todos los cubanos se eduquen, que las enfermedades prevenibles estén controladas en un país que tiene una expectativa de vida de 78 años, que se construyan carreteras en toda la nación y viviendas para los que nunca las tuvieron.

    “Los Estados Unidos quisieron mantener el capitalismo cubano subordinado a ellos: primero, organizaron una invasión militar y después, un bloqueo económico que dura todavía, para rendirnos por hambre.

    “Obama ha venido a Cuba porque el pueblo cubano derrotó las dos tentativas.

     “Hace ya unos cuantos meses impugné la Ofensiva Revolucionaria de 1968, que desapareció un sector privado que sin duda necesitábamos, pero de ahí a negar la decisiva prioridad en nuestra economía del estado socialista cubano, hay un trecho que no se puede salvar sin faltar a la verdad.

     “Es de esperar que el presidente de los Estados Unidos entienda de una vez la verdad de Cuba y, sobre todo, actúe en consecuencia,” concluye Guillermo Rodríguez Rivera. Les habló, para Radio Miami, ahora solo por Internet, Nicolás Pérez Delgado.

Guillermo-Rodríguez-Rivera

Guillermo Rodríguez Rivera. 

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