
Este hecho fracasó, Batista se escondió en un piso superior del Palacio y hasta tanques de guerra y soldados del ejército acudieron al lugar, donde lamentablemente cayeron valiosos combatientes revolucionarios por la patria. Mientras un camión cargado de armas automáticas y una ametralladora calibre 50 empotrada en el vehículo, con hombres dentro, quedó estacionado cerca del lugar, esperando órdenes que nunca llegaron.
Conjuntamente con ese acto de Palacio, se toma la emisora de radio, de alcance nacional Radio Reloj, por el máximo líder de grupo insurreccional, José Antonio Echevarría (1932 -1957) en esos momentos estudiante de Arquitectura de la Universidad de La Habana; para informar al pueblo de Cuba que el tirano había sido ajusticiado. Pensamiento que se llevó a la tumba, pues minutos después y muy cerca de esa estación de radio, entrando a la Universidad de La Habana, que sería el cuartel general después de la muerte del tirano Batista, fue abatido en breve pero fiero combate contra los esbirros de la policía batistiana. En estos hechos cayeron 24 insurrectos, después en represalia sangrienta fueron asesinados dos más y posterior los cuatro mártires de Humbolt 7, veteranos de asalto a palacio. Por la parte de la dictadura, fueron abatidos cinco guardias en Palacio. .
Ayer se llevó a cabo aquí en Miami, un acto con la presencia de miembros de Alianza Martiana, en su local de la Pequeña Habana – centro de la ultraderecha y el terrorismo anti cubano – donde su delegado general, Max Lesnik, dictó una conferencia sobre el papel y la historia de juventud cubana a través de los años y sus hechos
Aún resuman en nuestros oídos las palabras de “Manzanita” aquel medio día trágico, que pudo cambiar la historia: “En definitiva será la acción del pueblo, la decisiva para alcanzar el triunfo”.
Clases de historia.
Recuerdo cuando estudiaba primaria, en la misma escuela hasta 8vo. grado, se nos enseñaba historia y gran parte de ella la americana que incluía a Estados Unidos. Ahí aprendí de este país lugares y hechos que recogen cosas importantes. Así mismo siempre imaginé que en todas las otras naciones se impartían clases que abarcaban lo mismo sobre mi tierra de nacimiento, al menos en alguna parte de su sistema educacional. Y aquí me refiero que en el vecino del norte se conocerían partes de nuestra vida e historia mientras se va a la escuela y aún después en estudios superiores. Aunque no siempre fue así. Hubo excepciones conocidas, estudiantes y adultos yanquis, quienes pensaron, en otras épocas, que Cuba “era una península de la Florida”.
Sorprendido pudiera sentirse cualquier persona que se enterara que alguien quien ha recibido alguna enseñanza, no sabe por qué se hace de día y de noche o por qué respiramos, por qué llueve o no, por qué dos más dos es cuatro en lugar de cinco. etc.. Todo se siente tan natural como la naturaleza en sí, donde también es aplicable este concepto del saber a muchas otras partes de la educación mínima de cualquier lugar.
Cuando se trata de nuestra pequeña pero educada nación cubana, nos imaginamos que todos en el planeta deben saber o por lo menos estar mínimamente informados de lo bueno y lo malo de esta tierra de Las Antillas y dentro de esto sobre un importante derecho que ha adquirido su pueblo, brindado por la sociedad cubana, con una justa ganada fama en el mundo entero y es la educación gratuita y de excelente calidad en todo el país, como inalienable derecho hasta los títulos universitarios.
Claro que además de esto, al ser nuestra nación de nacimiento una de las pocas que ha sabido realizar gestos y trabajos de solidaridad internacional de todo tipo, no hay quien pueda desconocer sus esfuerzos en otras partes del mundo en que los profesionales de este género, maestros y profesores, han estado y estarán impartiendo sus enseñanzas para los pobres de esta tierra que lo necesitan donde quiera que vivan. Estos educadores son tanto hombres como mujeres en todas las ramas de la educación integral.
Por eso nos pareció algo increíble enterarnos que la Primera Dama de Estados Unidos, la brillante abogada, Michelle Obama, por lo tanto bien “estudiada y leída”, como se dice en buen cubano, se le haya ido una pifia, cuando pensando – y no dudamos que de muy buena fe – en que sus progresos con el plan tan humano como académico, comenzado y de su autoría – “Let girls learn” (Dejemos las muchachas aprender) – que impulsa a que los 62 millones de niñas y adolescentes del mundo que se encuentran sin poder estudiar, logren algún día alcanzar este tan ansiado derecho humano.
La también ocupante de La Casa Blanca quien acompañará al presidente Barack Obama, su esposo, en su viaje a La Habana, ha declarado que en ese encuentro con la Cuba prohibida y sin dudas algo desconocida por ella misma, piensa promover su “campaña para la educación de las niñas” (¡¿?!). Si amigos, así mismo como lo escuchan y leen ahora mismo, me imagino lo sorprendidos que están al igual que este comentarista.
Claro que nunca – y que “quede en records” como dicen los yanquis – será nuestra intención menoscabar esa respetable e importante presencia de esta doctora en leyes y primera dama del país que ahora nos visita, por lo que considero un “desliz”, por lo visto no consultado ni siquiera con su esposo.
No vamos a caer en proveer una clase de historia de la educación en Cuba, tanto la que comenzó hace 57 años así como la de la seudorepública que duró más de medio siglo antes. Todos la conocemos muy bien, solo se trata de brindar una anécdota ocurrida sobre la importante visita que se aproxima para dentro de una semana. Ya el colega Arthur González, de “Martianos” se encargó de poner todos los puntos sobre todas las íes.
Les habló, “Desde Miami”, Roberto Solís










